El joven Lenin. Una proto-Historia (IV)

El recurso indirecto de la ficción, para la difusión, diseminación y discusión de ideas político-sociales, era ya una tradición rusa bien consolidada en el siglo XIX, práctica que había perfeccionado Herzen. Recordemos que el Bolchevismo histórico se originó en un círculo marxista en Ginebra en 1904 que incluía un diario, una biblioteca y una editorial, y la batalla ideológica contra el Absolutismo dependía del uso revolucionario (legal e ilegal) de palabras y textos, de hacerlos difundir y llegar a las masas rusas, esquivando la censura inaudita zarista.

¿Cómo pudo Lenin llegar apropiarse de la clave hermeneútica-política narodnik que permitía entender al esotérico Chernishevsky? ¿El código de lectura de Chernishevsky nos ayudará con el código de lectura sobre Lenin? La conmoción de Valentinov, socialdemócrata al estilo Erfurt, nos da otra pista valiosa: Lenin no asimiló a Chernishevsky (ni a la tradición populista revolucionaria rusa) de igual manera que sus contemporáneos socialistas. Tenemos un indicio escandaloso: Lenin se acerca por primera vez a un círculo político en Kazán, en cuanto se inscribe en Derecho en la Universidad (agosto de 1887), se trata del que organiza el terrorista narodnik judío Lazar Bogoraz, cuyo plan era reconstruir la Naródnaya Volia, como su hermano Aleksandre, y este Bogoraz (una figura sombría) no era un mero recitador ni un retórico esotérico: su círculo era muy activo, producía panfletos, volantes y proclamas, además de tener conexión fluida y directa con activistas de San Petersburgo.  Un conocido miembro de este círculo era A. M. Peshkov, aka el escritor Maksim Gorki, futuro financista de los Bolcheviques. Además, un camarada cercano a su fallecido hermano Aleksandre pertenecía al círculo. Bogoraz además utilizaba en sus manifiestos y panfletos párrafos e incluso metáforas que usaba Chernishevsky para referirse al revolucionario Rahmetov: “flor de la mejor gente”, “motor de los motores”, “sal de la sal de la vida”, “defensores de la Oscuridad y del Mal”, etc.  La ideología del grupo solo puede conjeturarse, pero básicamente sus miembros desarrollaban una campaña terrorista típica y dudaban de la capacidad del Pueblo para llevar a cabo una Revolución por sí mismo. El círculo mantenía contactos con otros grupos revolucionarios, como marxistas y anarquistas. El rol exacto de Lenin en el círculo se desconoce, aunque no puede haber sido importante. En 1924 le recordó a Radek que en éste círculo escuchó por primer vez hablar de un tal Karl Marx.  Su próxima actividad “legal” será con la asociación de estudiantes de Samara-Simbirsk, que apoyó una manifestación el 4 de diciembre de 1887, siendo detenido con cientos de estudiantes y expulsado de la Universidad, obligado a estar confinado en la hacienda familiar de Kokushino bajo vigilancia policial. Volvió nuevamente a los libros de su hermano y de su tío, volvió por segunda vez a Chernishevsky. Quedó conmocionado, tanto política como emocionalmente, llegando a cometer la torpeza de escribirle personalmente a su domicilio en el exilio. En 1889 al enterarse de su muerte, Lenin dibujó una cruz sobre la fotografía que poseía de él en el escritorio, y escribió: “Octubre de 1889, Saratov”.

  Sigamos leyendo la nota de Lenin a Vorovsky en torno al inicio de su formación: “Hay músicos que se dice que tienen un oído absoluto. Hay personas que se puede decir que tienen un estilo revolucionario absoluto. Tal era Marx, como también lo era Chernyshevsky. Hasta el día de hoy, ningún revolucionario ruso ha comprendido o juzgado de una manera tan fundamental, penetrante y fuerte la cobardía, la villanía y la traición inherentes a todo Liberalismo. En las revistas que pasaron por mis manos, podría haber habido estudios sobre el Marxismo (el debate entre Mikhailovsky y Zhukovsky, por ejemplo).  No puedo decir honestamente hoy si los he leído o no. Pero una cosa es cierta: antes de conocer el Volumen I de Das Kapital de Marx y Nuestras diferencias de Plekhanov, esos autores no habían atraído mi atención. Sin embargo, gracias a los artículos de Chernyshevsky, había comenzado a interesarme por cuestiones económicas y, en particular, por la vida rural en Rusia… Antes de conocer a Marx, Engels y Plekhanov, sólo Chernyshevsky ejerció sobre mí la influencia dominante, y comenzó con ¿Qué hacer?.” Pero: ¿Qué actividad llevaban estos círculos? ¿qué pudo aprender en ellos Lenin? Tenemos el testimonio de uno de los principales organizadores de estos círculos populistas en el Volga y en Kazán, Ivanski: “las tareas de estos círculos eran las siguientes: 1) elaborar de manera sólida la concepción socialista y revolucionaria, formular y definir a partir de ellos la orientación política…; 2) al mismo tiempo el círculo se fija un objetivo práctico para un futuro próximo: introducirse en todos los establecimientos de enseñanza, con el fin de cooptar los elementos con sentimientos más revolucionarios.”  Grigorev describe de esta manera los círculos de investigación y estudio en el Volga del legendario marxista Fedoseev, que tendrá tanta influencia en Lenin: “El círculo es un pequeño grupo de diez a quince personas que desean adquirir conocimientos sobre las cuestiones sociales… Para estudiar se reúnen al menos una vez a la semana. Generalmente se leen artículos de revistas, o cualquier exposición de algún tema por un miembro, que luego se discute. Las tareas del círculo eran: despertar el interés por las cuestiones sociales, orientarse en medio de la literatura correspondiente, elaborar a partir de ello determinadas convicciones políticas.”  Un ejemplo de este tipo de exposición polémica serán los primeros ensayos de Lenin: “Los nuevos cambios económicos en la vida campesina” (1893), “El llamado ‘Problema de los Mercados’” (1893), partes importantes de libro Quiénes son los ‘Amigos del Pueblo’ y cómo luchan contra los socialdemócratas (1894, varios capítulos fueron informes en círculos de Samara escritos en 1892 y 1893) y El contenido económico del Populismo y su crítica en el libro del sr. Struve (1895, basado en un informe leído en 1894 en un círculo de Petersburgo con el nombre de “Reflejo del Marxismo en la literatura burguesa”).  Lo cierto es que Bogoraz se mueve hacia Rostov (por la persecución policial) y Lenin (tenía dieciocho años) debe buscar otro círculo político alternativo: será el de la jacobina M. P. Chetvergova, otro ex miembro de la Naródnaya Volia,  también mantenía contactos con otros círculos marxistas fuera de Kazán, y estaba asociado con el líder populista terrorista M. V. Sabunaev,  la ideología del grupo era muy parecida a la sostenida por su hermano Aleksandre. Recordemos que Aleksandre intentó de alguna manera conciliar en un híbrido ideológico inestable a Marx con el Populismo narodnik.  Valentinov lanza la hipótesis que el primer material de Marx llegó a manos de Lenin desde el círculo de Chetvergova, es decir: el tomo de Das Kapital en la edición rusa de 1872.  Según el testimonio de su hermana Anna fue durante el invierno de 1888-1889.  Finalmente Volodia se encuentra directamente con Marx. ¿Chernishevsky con el código de lectura narodnik le permite “traducir” a Marx a la condiciones rusas? Y viceversa: ¿Le permite ahora Marx entender mejor a Chernishevsky? No solo es un mero agregado teórico, una influencia intelectual recuerda Lenin: “El mayor mérito de Chernishevsky es haber demostrado no sólo que todo hombre verdaderamente honrado que piense correctamente debe ser revolucionario, sino también, lo que es más importante, qué clase de revolucionario debe ser, cuales reglas debe seguir, cómo debe marchar hacia su meta, con cuales métodos y medios puede alcanzarla. Este mérito borra todos sus defectos, defectos, además, imputables menos a sí mismo que al bajo grado de desarrollo de las relaciones sociales de su tiempo.”  Hasta qué punto sentirá verdadero afecto intelectual que en su despacho en el Kremlin después de 1918 Lenin hizo instalar una biblioteca con libros de… Chernishevsky.

  Lenin permanece en el destierro cerca de un año, se le permite regresar a la ciudad de Kazán pero no se le re-admite en la Universidad. Allí durante el otoño de 1888 frecuenta ya círculos declaradamente marxistas, la red más madura consiste en los círculos dirigidos por Nikolai E. Fedoseev (en Kazán).  Su evolución en quizá los años más importantes en su formación (1887-1893, es decir: Kazán-Samara-Kazán)  muestra que Lenin se está convirtiendo en un “revolucionario profesional” al servicio del “Hombre nuevo” en el sentido de Chernishevsky, el modelo “Ramhetoviano”, y Fedoseev le dará su marca casi final y fructífera. ¿Qué opina el Lenin maduro, líder indiscutido de la primera Revolución socialista de la Historia y arquitecto del Estado soviético, de este casi oscuro marxista llamado Fedoseev? Recuerda Lenin en 1923, no garantizando la exactitud de su memoria, que “fue uno de los primeros que declaró su adhesión a la tendencia marxista. Recuerdo que esto fue la base de su polémica con N. K. Mijailovski, quién en Rússkoie Bogatstvo contestó a una de sus cartas clandestinas. Por este motivo comencé a mantener correspondencia con Fedoseev… Mi correspondencia con Fedoseev se refería a los problemas que surgieron entonces sobre la Weltanschauung, sobre la Concepción marxista o socialdemócrata del Mundo. Recuerdo particularmente la simpatía de que gozaba entre todos los que le conocían, como revolucionario típico de los ‘viejos tiempos’, entregado por entero a su causa… el papel desempeñado por Fedoseev en aquel período, en las regiones del Volga y en algunas zonas de Rusia central, fue muy importante y el viraje de entonces hacia el Marxismo se debió sin duda en muy alto grado a la influencia de este revolucionario excepcionalmente talentoso y extraordinariamente abnegado.”  La afirmación de Lenin resulta extraña en varios aspectos, pero muy reveladora: ¿Fedoseev “revolucionario típico de los viejos tiempos”? Era un año menor que Lenin y ya era marxista cuando Lenin empezaba a serlo… ¿a qué se refiere entonces? Es obvio: Fedoseev es “marxista teórico”, nos dice Lenin pero en su práctica sigue siendo un militante al viejo estilo, igual que los populistas, igual que su hermano Aleksandre, no ha entendido ni asimilado la matriz materialista militante que enseña Chernishevsky. No ha entendido el valor de la eficacia en la acción revolucionaria, no ha comprendido el prototipo antidespótico del nuevo revolucionario profesional encarnado en Rahmetov. Lenin saldará sus cuentas con estos revolucionarios populistas entre 1893 y 1901 y con los marxistas típicos “de los viejos tiempos” en su obra ¿Qué hacer? de 1902. La versión-decreto de Stalin del nexo Fedoseev-Lenin es la siguiente: “En 1887, ingresó en la Universidad de Kazán, pero a poco de esto fue detenido y expulsado de la Universidad por tomar parte en el movimiento revolucionario estudiantil. En Kazán, Lenin ingresó en el círculo marxista organizado por Fedoseev. Al trasladarse Lenin a Samara, se formó en seguida en torno a él el primer círculo marxista de esta ciudad. Ya entonces Lenin asombraba a cuantos le conocían por su conocimiento del Marxismo.”  Lo cierto es que no resultaría fácil para Lenin llegar a ingresar a un círculo “fedoseeviano”, que llegaban a una docena: los socialdemócratas en Rusia llevaban una actividad conspirativa y secreta, similar a los narodniks, por lo que el reclutamiento para pertenecer a un círculo se realizaba a través de recomendaciones personales de miembros en activo. Y así se puede constatar en las memorias de Gorky. Lenin no conocía a ningún destacado socialdemócrata en la época. Un círculo “fedoseeviano” como vimos se componía de entre 10 y 15 personas, que se reunían dos veces a la semana, y en los encuentros se discutía un libro, artículo o ensayo de algunos de sus miembros, que se había estudiado previamente. Había dos tipos de círculo: uno, “preparatorio” o de iniciación, donde se leía y estudiaban materiales preparados por Fedoseev, quién lo supervisaba desde el anonimato; otro de mayor nivel, con los miembros más confiables y preparados, donde el mismo Fedoseev daba personalmente lecciones y conferencias.  De hecho, Lenin no pudo conocer en Kazán a Fedoseev, sí sus escritos y su famoso catálogo, ni pudo escucharlo o entablar debate, por lo que integraba un círculo “preparatorio” de segundo o tercer orden. Trotsky reconoce que Lenin “no pertenecía al círculo central”. Lo que impresionaría al joven Lenin, un bibliófilo desde niño, seguramente era la impresionante y erudita “logística literaria” de Fedoseev: había desarrollado un Catálogo-Biblioteca sobre Marxismo y teorías revolucionarias, incorporando un archivo tipo “clipping” de la prensa rusa desde 1860, con todas las noticias y artículos sobre Marx. Además se reproducían (en una imprenta clandestina) libros descatalogados, prohibidos o censurados, así como ediciones en alemán, francés e inglés de Marx y Engels, traducciones al ruso,  además de un index bibliográfico exhaustivo de sus obras. Trotsky reconoce que el círculo “poseía una pequeña biblioteca ilegal, tenía además su propias ediciones clandestinas”.  Trotsky reconoce que en el desarrollo del Marxismo ruso, los círculos de Fedoseev desempeñaron “un papel central”. Pero Fedoseev (con dieciocho años) era incapaz de realizar este trabajo prometeico solo: colaboraban con él socialdemócratas eruditos de Kazán (Skvortsov, que lo introdujo en el pensamiento de Marx y Motovilov, que provenía del círculo de Bogoraz), que a su vez utilizaban el gran material reunido sobre Marx por el profesor “marxista-legal”, economista y estadístico, N. I. Ziber,  que realizó la primera lectura académica en Rusia sobre Marx, y fue expulsado por esa razón de la Universidad de Kiev.  Ziber fue importante para Lenin directamente al explicar la formación del ejército industrial de reserva así como el rol de la producción mecanizada y el papel de la máquina en el surgimiento de la gran industria en el Capitalismo.  En los círculos de Fedoseev se leía además de Marx y Engels, a Kautsky, Plekhanov y, como no, a… Chernishevsky. Fedoseev mismo calificaba la obra de Chernishevsky como uno de los más valiosos autores del “tesoro del pensamiento ruso”.  El inquieto escritor Maksim Gorki, futuro bolchevique y financista de Lenin, que en esa época trabajaba en una gran panadería industrial, pudo conocer en persona a Fedoseev en un debate con los populistas donde defendió la posición de Plekhanov en su obra de 1885, Nuestras diferencias. En ella, además, Plekhanov hacía una defensa entusiasta de Chernishevsky, y calificaba a su obra como el más “destacado intento en Rusia de aplicar la Dialéctica a los fenómenos sociales”.  Gorki también recordaba que Lenin cuando lo visitó en Capri le contó que a principios de 1889 recibió un catálogo de textos que “le permitieron un acceso directo al Marxismo”.  En sus famosas memorias, Gorki cuenta su ingreso en uno de esos círculos de estudios: “El joven [su contacto para el acceso al círculo clandestino] hablaba con sequedad y tono ejecutivo, y no me gustó lo más mínimo. Después de interrogarme severamente acerca de qué había yo leído, me propuso ingresar en un círculo de estudios, organizado por él, yo accedí y nos separamos; él se marchó primero, mirando receloso a uno y otro lado del campo desierto. En el círculo, del que formaban parte tres o cuatro muchachos más, yo era el más joven de todos y carecía en absoluto de la preparación necesaria para estudiar el libro de John Stuart Mill con anotaciones de Chernishevsky… La lectura del libro de Mill no me atraía; pronto, los principios fundamentales de su Economía se me antojaron muy conocidos, pues los había ya adquirido por propia experiencia y los llevaba escritos en mi propia piel; me parecía que no valía la pena escribir un grueso libro con palabras enrevesadas sobre una cosa que estaba completamente clara para todo el que gastaba sus fuerzas en aras del bienestar y comodidades de ‘una persona extraña’. Con enorme esfuerzo, permanecía sentado, durante dos o tres horas, en aquella cueva llena del olor de la cola y observando cómo las cochinillas se deslizaban por la sucia pared… En las conferencias se aburría uno, sentíanse deseos de escapar al barrio Tártaro, donde una gente de carácter bondadoso, cariñosa, llevaba una vida singular, limpia; hablaban graciosamente un ruso adulterado”. Gorki reconoce las “sabias deducciones de Chernishevsky” con respecto al libro de Economía Política burguesa de Mill y además describe la red informal para conseguir literatura revolucionaria. Es el caso de un pequeño tendero narodnivk: “Alguien, no sé quién, me presentó a Andréi Derenkov, dueño de una pequeña tienda de comestibles, escondida al final de una calleja mísera y estrecha, al borde de un barranco lleno de basura. Derenkov —hombre con brazo baldado, de rostro bondadoso, barba rubia y ojos inteligentes—, poseía la mejor biblioteca de libros prohibidos y raros de la ciudad, los cuales eran utilizados por los estudiantes de numerosos centros de enseñanza de Kazán y por diversas personas de ideas revolucionarias. La tienda de Derenkov ocupaba parte de un pequeño y bajo edificio anexo a la casa de un cambista… en la tienda había una puerta que conducía a una habitación grande, débilmente iluminada por una ventana al patio; a continuación, se encontraba la angosta cocina, pasada la cual, en un rincón del tenebroso zaguán que unía la casa con su anexo, se hallaba un recatado cuarto oscuro, donde se ocultaba la ponzoñosa biblioteca. Parte de los libros estaban copiados a mano en gruesos cuadernos, como las Cartas históricas, de Lavrov, el ¿Qué hacer?, de Chernishevsky, algunos artículos de Písariev: “El zar Hambre”, “Mecánica ingeniosa”; todos aquellos manuscritos habían sido leídos multitud de veces y estaban muy manoseados.” Gorki recuerda además el componente esencial de estudiantes universitarios en los círculos del Volga: “Pero los verdaderos amos en la vivienda de los Derenkov eran los estudiantes de la Universidad, de la Academia de Teología y de la Escuela de Veterinaria, bullicioso tropel de personas que mostraban solícita preocupación por el pueblo ruso y una continua inquietud por el futuro de Rusia. Excitados constantemente por los artículos de los periódicos, las deducciones de los libros acabados de leer, los acontecimientos de la vida de la ciudad y de la Universidad, acudían presurosos al anochecer, a la tienda de Derenkov, desde todas las calles de Kazán, para discutir con furia y cuchichear en secreto por los rincones. Traían consigo gruesos libracos, e hincando el dedo en sus páginas, se gritaban unos a otros, defendiendo cada cual las verdades que más le gustaban.” (Continuará)

Notas:

Fuente:  Nicolás González Varela

21 de noviembre de 2017.  ESPAÑA

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