El lógico de la ciencia y el filósofo de la ciencia


Sir’ Karl Popper nació en Viena en 1902 y murió en Londres en 1994.
Foto: Filosofía Colecciones EL TIEMPO Filósofos

Sir Karl Popper tenía solo 32 años cuando publicó su obra La lógica de la investigación científica (en inglés con el más sugestivo nombre de The Logic of Discovery) y 42 cuando, en 1944, apareció La sociedad abierta y sus enemigos, con la cual se abrió un espacio incuestionable en el pensamiento europeo de su tiempo, pensamiento que estuvo regido sobre todo por los grandes matemáticos y hombres de ciencia.

Nació en 1902 en el hogar de una familia judía y murió en 1994. Entre 1937 y 1945 dictó clases de filosofía en la Universidad de Nueva Zelanda, más tarde, en la London School of Economics, se desempeñó como catedrático de Lógica y Método Científico. Y en la Universidad de Londres fue profesor de Filosofía de la Ciencia.

Su esfuerzo está orientado a lograr que la ciencia se desvincule del todo de cualquier asomo de la metafísica, como si dijera tajantemente “Nein, nein, señores. No más carretología”.

Muchos consideran que Popper es célebre sobre todo por este aspecto de su trabajo; otros estiman que lo verdaderamente central de su pensamiento, la almendra, la pepa, se encuentra en La sociedad abierta y sus enemigos, una demoledora crítica a las filosofías sociales, a la manera de Platón, G. W. Hegel y Karl Marx. Popper aclara, si es posible el término, o mejor, discierne para la ciencia cómo muchas teorías que se pueden llegar a constituir como verdades en realidad no lo son, y establece un método para lograr apartar el trigo de la paja.

Y cómo muchas hipótesis que se pueden erigir como ciertas o por lo menos lógicas muchas veces contienen en sí mismas el veneno de su propia falsedad. Ciertas visiones de la historia estructuradas desde el marxismo son un ejemplo de ello.

Ahora hablemos unas líneas acerca de Thomas S. Kuhn, nacido en Cincinnati, Ohio, Estados Unidos, en 1922. Si uno le lleva 20 años al otro, ¿por qué aparecen juntos? Kuhn inició sus estudios de física en la Universidad de Harvard, y tomó allí mismo cursos de filosofía, a comienzos de los años 40. En 1957 publicó La revolución copernicana, en el que señala cómo es con Copérnico que se inicia propiamente la ciencia como la conocemos hoy, un hecho que parte en dos la historia no solo de la ciencia, sino de la humanidad, como quiera que se deja atrás un momento en el que el conocimiento tenía un carácter más bien esotérico, para dar comienzo a una etapa en la que razón e investigación intentan búsquedas comunes.

En 1962, como profesor en la Universidad de Berkeley, Kuhn lanza La estructura de las revoluciones científicas, con el cual se evidencia su cada vez mayor decisión de ir hacia la filosofía. Más allá de un historiador de la ciencia, Kuhn se perfila como un filósofo de la ciencia. Para él, los avances de la ciencia se dan mediante el desarrollo de paradigmas con un sentido de verdad que está ligado a las tareas de la filosofía.

Notas:

Fuente: http://www.eltiempo.com/cultura/musica-y-libros/karl-popper-y-thomas-s-kuhn-en-la-coleccion-de-filosofia-de-el-tiempo-196558

24 de marzo de 2018

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