DE LA PAZ Y OTRAS COSAS……..
Posted: 24 November 2016 01:27 AM   [ Ignore ]
Domino
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La república de Colombia está viviendo por estos días un proceso muy interesante respecto de la aprobación (o no) por los ciudadanos, de un acuerdo entre las guerrillas de la FARC E.P. (Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, Ejercito del Pueblo) y el gobierno nacional en cabeza del Presidente Juan Manuel Santos Calderón.

Es importante hacer una pequeña reseña política en los contextos de las guerras civiles en Colombia para poder ubicar a las Farc en la historia y la política actuales: Colombia, desde su proclamación independentista de España, en 1810, se ha caracterizado por la permanente violencia guerrerista, desde sus inicios por quienes querían una república federalista y quienes querían una centralista, y después por los supuestos partidos conformados ideológicamente como “conservadores” y “liberales”, bipartidismo que por más de un siglo mantuvo en guerra a los colombianos, fraccionados en partidarios de las dos tendencias, y ejércitos populares manipulados para la confrontación.

La iglesia católica no está exenta de la participación histórica en los conflictos permanentes y es así como hacia los años de 1840 se da otra guerra civil que en su momento se denominó  “la guerra de los conventos”.  Otro suceso que involucró directamente a la iglesia lo constituyó el retorno de los Jesuitas a Colombia (1843), que un siglo atrás habían sido expulsados de “los territorios españoles”  por el rey de España Carlos III, y que hacia 1850 nuevamente fueron expulsados de Colombia, en choques ideológicos de quienes se alineaban en torno a las ideas liberales del desarrollo industrial y comercial de la “revolución industrial” europea, y de quienes se alineaban alrededor de los terratenientes, la mayoría heredados de la época colonial y quienes mantenían (y mantienen) fuertes lasos con la iglesia católica.

Ubicándonos en los comienzos del siglo 20, las confrontaciones civiles no cesan, normalmente enmarcadas en las luchas partidistas de liberales y conservadores y con gran influencia ideológica por las “revoluciones socialistas” populares que se daban en Europa, con algunas de sus “banderas” recogidas por los “liberales”, y la oposición acérrima de los “conservadores” a todo lo que signifique cambios sociales, especialmente en lo atinente a la posesión de la tierra.

Hacia 1920 se crea en Colombia el primer “partido socialista” que posteriormente hacia 1930 da forma al “partido comunista” de Colombia (marxista-leninista) cuyo ideario es conocido mundialmente y quienes posteriormente (hacia 1950) también generaron sus propios grupos armados buscando las reivindicaciones y la defensa contra el régimen.

Entonces, desde el comienzo del siglo 20 hasta mediados del mismo, las confrontaciones políticas violentas, en Colombia, no cesaron, incluidos los magnicidios (de personalidades públicas y de gobierno) y nuevas formas de guerra con ejércitos campesinos y confrontaciones en las provincias y pequeños pueblos de la geografía colombiana. Es bueno recordar especialmente el asesinato del dirigente liberal Jorge Eliecer Gaitán, en 1948 en la capital Bogotá, que propició el “bogotazo”  con la destrucción de gran parte de la ciudad y la violencia recrudecida a nivel nacional. En la década de 1950 ante una nueva negociación y amnistía, por parte del gobierno, a quienes estaban alzados en armas, se procuró la desmovilización de un importante grupo del que posteriormente su principal jefe también fue asesinado.

En la primera mitad del siglo 20 se acentuaban cada vez más las luchas por las “revoluciones socialistas” en el mundo en general, y en américa latina el avance social y hasta el triunfo de movimientos izquierdistas en las urnas desató una serie de dictaduras impuestas por las oligarquías nacionales e internacionales, persecuciones que llevaron a la decisión por la “lucha armada” en distintos grupos , como medio de acceder al poder y/o mantenerlo, originando grandes movimientos guerrilleros, algunos urbanos y otros campesinos y mixtos, destacando especialmente el triunfo de la revolución cubana en 1959 y con la aparición del CHE Guevara como adalid mundial.

En Colombia hacia finales de la década de 1950, y por la cesación de las guerras de los partidos tradicionales (entre liberales y conservadores) quienes mediante el pacto de Benidorm (el balneario español, en 1956) se unificaron para la “repartición igualitaria del Estado”, mediante el “Frente Nacional”, ratificado posteriormente por la alternancia del poder de gobierno (un presidente de cada partido cada 4 años), unificación que tenía el propósito de enfrentar el creciente movimiento socialista (o comunista, como lo suelen llamar) y que ya mostraba sus frentes armados de lucha en Colombia.

En esa misma época, (finales de los 50 y comienzos de los 60) surgen entonces las guerrillas colombianas ideológicamente alineadas con los principales focos revolucionarios mundiales, como lo eran la URSS (hoy la república europea de Rusia), la China (asiática) de Mao Tse tung que subsiste, la de Cuba, latinoamericana que subsiste también, y alimentadas “patrióticamente”  por otras “luchas de liberación” que se daban en Asia, en África y en Centro América, y en el medio oriente.

Entonces, hacia mediados de la década de 1960 y posterior a la “pasificación violenta” impuesta por el “frente nacional”, surgen formalmente las FARC E-P, y continuaron la confrontación armada con el propósito de la toma del poder del Estado, lucha en la que ya llevan MAS DE 50 AÑOS y que los distintos gobiernos trascurridos en este tiempo han enfrentado, mediante la destinación de gran parte del presupuesto nacional a la “guerra” especialmente, comprando armamento y demás (fortaleciendo el ejército nacional) , además de impuestos especiales para ese fin y de “la ayuda norteamericana y europea” para lo mismo.

Es importante recordar que en esa misma época se acentuaban las dictaduras latinoamericanas oligárquicas e impuestas por los Estados Unidos, según documentos “desclasificados” por ellos mismos, que eran verdaderas “alianzas anticomunistas”, que atacaban directamente a todos los movimientos que fuesen de “izquierda”, como tradicionalmente definen algunos politólogos a las luchas reivindicatorias populares.
En la década de 1980 hubo unos intentos de negociaciones con la FARC y otros grupos guerrilleros, lo que dio origen a la desmovilización de muchos de ellos y la creación de un partido con clara vocación democrática (la UP) organización política a la que le asesinaron candidatos presidenciales, lideres electos democráticamente a los cargos del Estado, a militantes de sus bases y paralelamente “ignorados” por los gobiernos siguientes y sus leyes. 

Internamente en Colombia, para la década de 1980 otro fenómeno económico, social y político se consolidaba,  como lo eran los “carteles” del narcotráfico, que habían permeado con su poder económico a todas las instituciones nacionales y hacían presencia directa e indirecta en la vida política nacional.  Estos carteles también fueron involucrados en las acciones guerrillera por el cobro y el pago de “beneficios” obtenidos en el narcotráfico, y especialmente el secuestro como medio de coerción, lo que llevó a los jefes del narcotráfico que ya tenían fuertes nexos institucionales, a crear grupos armados “privados”, conocidos como los paramilitares o para-lelos a los militares, con sus nexos de cooperación, según contó su instructor internacional más conocido Yair Klein (quienes quieran más,  http://www.kienyke.com/historias/como-llego-yair-klein-a-colombia/  ).

Estos nuevos grupos armados (conocidos como las autodefensas AUC) “constituyeron un nuevo frente de lucha” para las FARC, quienes acosados por las AUC y el ejército nacional, se desató otra época de altísima violencia nuevamente, y los campesinos y gentes de provincia “desplazados” (cuando no asesinados) y sus tierras apropiadas por “nuevos” tenedores, conflicto este que hace parte de las ultimas leyes en Colombia, anteriores a este gobierno y en este, y por supuesto de las negociaciones de paz con las FARC, en la Habana.

Las AUC que habían surgido de los sectores del narcotráfico, en gran parte se financiaron directamente o indirectamente del mismo; y una vez muertos, presos o extraditados los principales jefes de los carteles, en plena guerra del estado contra los carteles,  en la década de 1985 a 1995 por los gobiernos nacionales, las AUC asumieron en gran parte la labor de producción y tráfico de las drogas a la vez que permitieron que las FARC incursionaran en el trafico también, lo que llevó a justificar a los EU su intromisión contra ella, y habiendo además, perdido las AUC el interés militar de proteger a los jefes de los carteles, que se encontraban muertos, o presos, o deportados, lo que bajó la intensidad de la “guerra” entre las FARC y las AUC. 

Estos grupos AUC, quienes junto con el ejército nacional y el respaldo internacional, impusieron por la vía violenta algún tipo de hegemonía territorial en gran parte del país, al punto que se lanzaron abiertamente a la política, cuando el hoy senador Álvaro Uribe Vélez anuncio su deseo de ser presidente (2001) al punto que ellos mismos reconocieron que su presencia en el congreso colombiano, pasadas la elecciones, era de alto porcentaje, y por fallos judiciales posteriores se involucró también a miembros del ejecutivo y hasta de la justicia.  Lo cierto es que durante la presidencia de Álvaro Uribe se produjo una negociación de “paz” con algunos de esos grupos, que se conoció como la “desmovilización de las AUC”, proceso que aún sigue siendo cuestionado en muchos niveles, nacionales e internacionales, y que constituyó, de alguna manera, “una deuda política de un acto de gobierno, de suma importancia nacional” que ejecutó el presidente Uribe, en su momento.  De hecho sería bueno que se pudiera tener una auditoría internacional, para el caso y para saber que fue de los desmovilizados en dicha época.

Como política de gobernabilidad el presidente Uribe declaró a las FARC objetivo central de sus políticas de seguridad, con reforzamiento militar y de “la seguridad estatal” y con algunos golpes (seguridad democrática)  certeros militarmente, y hasta con riesgo internacional, como lo fue la muerte de algunos dirigentes de las FARC en territorio ecuatoriano y otros personajes perseguidos en territorios internacionales.

Comenzando el primer gobierno de Uribe, 2002, para esa época y una vez anunciado públicamente la persecución a las farc por el gobierno nacional, las FARC emitieron un comunicado político donde anunciaban que optaban replegar(se) hasta que “el uribismo” hubiese abandonado el poder.  Ahora recientemente, hacia el 2010, cuando el presidente Uribe no logró concretar la re-reelección, las FARC empezaron a mostrase nuevamente con un accionar en el que ya no aparecían oficialmente las AUC, y en esas circunstancias políticas y militares es que asume el actual presidente, Juan Manuel Santos Calderón, descendiente de familias de prestancia durante la colonia y en los inicios de la vida republicana colombiana y quien ya se encontraba en carrera presidencial desde la década de 1990, lo que le dio la oportunidad política para alcanzarla.

Este presidente, al que el uribísmo cedió  en último momento la opción del poder, reagrupo movimientos y tendencias liberales y democráticas de los grupos tradicionales y en un acto político trascendental para los colombianos, los que llevamos toda la existencia, los mayores que subsistimos y todos los jóvenes actuales, bajo la “guerra”, no solo militar sino ideológica, social y políticamente (a todo nivel); y en un acto trascendental, decía,  anunció la posibilidad de llegar a un acuerdo político con los antagónicos principales del establecimiento colombiano, las FARC y que ya desde 1982 habían dejado entrever su magnitud, lo que fue suficiente motivación política para las presidencias del hoy senador Uribe y parte para el hoy presidente Santos.

Cordial saludo.

P.D. Para terminar este post, pensé en narrar algunas historias de las actuales negociaciones de los 2 tratados de paz (con el que se firma hoy, nuevamente), pero lo cierto es que lo que realmente está en juego en Colombia, son 2 ideologías que tradicionalmente y con sentido de autodefensa han llevado el mando político (el bipartidismo) y quienes tienen que unirse nuevamente, si quieren sobrevivir, ante la intrusión de una nueva fuerza emanada de las nuevas y últimas tendencias de masas (tráficos y entretenimiento) y de los medios de comunicación (la internet por supuesto).

Creo que se avecinan nuevos tiempos… diría un buen cristiano…………………….o un buen humano simplemente, talvez. 

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