El asesinato de Dios y otros escritos políticos

Frente a las tendencias gnósticas y totalitarias de la filosofía política moderna, Eric Voegelin reflexiona sobre la necesidad de reconocer el orden del ser y la naturaleza de las cosas para superar la crisis de nuestro tiempo.

Eric Voegelin (1901-1985) ha sido uno de los filósofos políticos más importantes del siglo XX, y también uno de los más penetrantes. Reivindicó una vuelta a la tradición clásica de la política, con algunos matices, pero sobre todo propuso un esquema explicativo de la modernidad que, a juzgar por su seguimiento, ha tenido un gran éxito, aunque en ocasiones algunos teóricos no confiesen que Voegelin ha sido uno de los principales inspiradores de sus trabajos.

Algo de lo contenido en El asesinato de Dios y otros escritos políticos se encontraba ya en Nueva ciencia de la política, pero si en la anterior obra afirmaba la necesidad de una política normativa –es decir, que no tuviera reparos en discutir, por ejemplo, qué sistema es mejor, ni en hablar del bien común– frente a los reduccionismos cientificistas, ahora expone su tesis sobre la relación entre época moderna y gnosticismo.

Las grandes filosofías nacidas a partir de la secularización son intentos, afirma Voegelin, de superar la contingencia de un mundo descristianizado. Es decir, son soteriologías de lo inmanente, propuestas de redención, sustitutos espurios de Dios. Para el pensador alemán, este punto de vista actualiza aquel que surgió con motivo de la desintegración de los imperios antiguos y que determinó la irrupción del movimiento gnóstico.

Los temas de la filosofía contemporánea –desde Hegel y Marx hasta Heidegger, pasando, cómo no, por Nietzsche– buscan también un sentido intramundano y las ocasiones de redención en el “aquí y ahora”. Pero no escapan a ese círculo vicioso en el que estuvo atrapado también el gnosticismo antiguo. Porque hallar las cualidades redentoras de la trascendencia permaneciendo cerrado a lo trascendente es, cuanto menos, paradójico y problemático. No es de extrañar que, siguiendo el hilo de la filosofía contemporánea, tras el asesinato de Dios –o, para ser más exactos, de la idea de Dios–, el individuo termine desorientado en el caos ideológico del nihilismo. La voluntad de poder, afirma Voegelin, se ha tornado prisión.

Las reflexiones de este ensayo exceden el campo de la filosofía política, se introducen con comodidad en la metafísica y remiten a la teología. Quizá por ello pueden resultar escandalosas. Hablar de fundamentos metafísicos, de la necesidad de “reconocer” el orden del ser y la naturaleza de las cosas, es hoy un tabú de la filosofía política.

Parece, en efecto, que esta ha capitulado no solo ante una modernidad generalmente antimetafísica sino ante una posmodernidad que, radicalizando el proyecto moderno, hace ostentación de su debilidad. Pero sin referencias ontológicas es fácil acabar en el absurdo. Así lo muestra este texto capital para entender la crisis espiritual de nuestro tiempo.

El asesinato de Dios y otros escritos políticos
Autor: Eric Voegelin
Hydra. Buenos Aires (2009). 195 págs. 20 €.
Traducción: Esteban Amador.

Notas:

Fuente: http://www.cope.es/cultura/26-03-10—asesinato-dios-otros-escritos-politicos-152118-1

SPAIN.  26 de marzo de 2010

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