“El conocimiento de la ignorancia” de Karl Popper

    “Solo sé que no sé nada. -Y en qué te diferencias de los demás sabios-

    En que ellos creen saberlo todo.”

    Sócrates

    Significa que el sujeto o la persona de manera consciente, pero de forma permanente, se da cuenta que se es ignorante, ante tan basto que es el conocimiento por descubrir, de que se está lejos de saber, que no se sabe nada, que no se tienen conocimientos.

    Reconocer la propia ignorancia, es un gesto de sabiduría; puesto que sólo reconociendo las tinieblas del saber y de la ignorancia en que está cada quien, se pueden lograr nuevos conocimientos, para renovarlos de igual forma, en un mundo que no conoce, sino que descubre nuevos conocimientos a la velocidad de la luz.

    Por su parte la Ciencia, también es ignorante, tampoco sabe, pues es ella la que nos brinda el conocimiento y para ello debe considerarse a los nuevos conocimientos que se van sustituyendo unos a otros a través de la ignorancia.

    Todo conocimiento es “conjeturas” por no ser un conocimiento definitivo y acabado. Por lo tanto, el científico no sabe nada. De no tener esto en cuenta, no se podrían lograr nuevos conocimientos en el saber. Por ello es que los problemas aumentan ante cada solución científica que se da o se logra. Y aumenta el grado de dificultad para resolver problemas.

    Por lo tanto, la ignorancia en el científico, debe ser permanente e infinita.

    No se sabe mucho más que en los tiempos de Sócrates; lo que ocurre es que, los nuevos conocimientos han dado lugar a nuevos problemas. Y por lo tanto, se conoce mucho menos.

    Sócrates, siempre estuvo en lo cierto; puesto que él estuvo tan consciente de que no conoce, que no sabe nada; asumir esta posición de Sócrates, es como se pueden lograr nuevos conocimientos, los cuales se van sustituyendo unos por otros hasta lograr que no se conozca nada, muy poco, poquísimo. Que por lo general son teorías, que aunque no sean falsas, son incompletas para lograr conocer plenamente las cosas y los fenómenos.

    Las teorías, planteamientos y aún los conocimientos que son sometidos a experimentación, necesitan de un “diálogo”, para solidificar tales conocimientos, que se dicen verdades, aunque posteriormente, no lo sean.

    Ese diálogo, de acuerdo a Popper, tiene tres principios:

1) Falibilidad, es decir, todos podemos estar equivocados.

2) Diálogo racional, crítica racional, ni a favor ni en contra y

3) Principio de Acercamiento a la verdad con la ayuda del debate.

    Tales discusiones a través de la crítica imparcial ayudan a acercarnos a la verdad.

      Los “Principios del Diálogo,” según Popper, son Epistemológicos y Éticos; pues ayudan al conocimiento imparcial creando paradigmas y ayudan a acercarnos a la verdad en forma honesta, desinteresada y con tolerancia; pues se aprende de otros y otros aprenden de uno. Y nunca podremos estar seguros de haber llegado a la verdad y seguir así, sin cesar, en la búsqueda del conocimiento.

    Para ello debemos ser críticos de nuestro conocimiento, no debemos ser dogmáticos ante el saber o conocimiento.

    Siempre podemos aprender cosas nuevas. Y más si se trata dentro de la “Ética Profesional” relacionada con la ética de la tolerancia y de la honestidad intelectual.

    La ética profesional se basó en la verdad racionalizada y responsabilidad intelectual, como se basa la nueva ética profesional. Con la diferencia que la vieja ética profesional se basa en conocimientos personales y el conocimiento cierto.

    La nueva ética profesional por el contrario, se basa en el conocimiento objetivo e incierto. Lo que exige es un cambio radical en el pensar cambiando los conceptos de verdad, racionalidad, honestidad responsabilidad intelectual.

    La nueva ética profesional, a decir, de Popper, debe basarse en 12 Principios:

1) El conocimiento sigue conjetural, no hay autoridad.
2) Es imposible evitar errores, se cometen equivocaciones.
3) Se deben buscar los errores para no fallar.
4) Se debe cambiar la actitud hacia los errores.
5) No olvidar los errores.
6) Para evitar equivocarnos, debemos aprender de nuestros errores.
7) Tenemos que estar al acecho para detectar errores.
8) Tener actitud autocrítica, franca y honesta hacia nosotros mismos.
9) Aceptar los errores con gratitud, cuando lo señalan los demás.
10) Necesitamos a los demás para descubrir errores.
11) La autocrítica es la mejor crítica, sobre todo, la de los demás.
12) La crítica debe ser racional y no personal y específica.

    En conclusión, “solo sé que no sé nada”; pues para saber, llegar a conocer y acercarnos a la verdad es necesario despojarnos de toda fanfarronería sobre el saber y asumir con humildad de que no sabemos nada.

Notas:

Fuente:  http://www.diarioeltiempo.com.ve/V3_Secciones/index.php?id=39422015&_Proc=Desp

22 de marzo de 2015. VENEZUELA

Hay 0 comentarios

April 01, 2016 - 6:12 PM: .(JavaScript must be enabled to view this email address) dice:

DESDE MI PUNTO DE VISTA KARL PAPPER NOS MUESTRA A TRAVES DE SU DOCUMENTO LA SABIDURIA Y HUMILDAD DE SOCRATES EN SU EXPRESION “SOLO SÉ QUE NADA SE” DANDONOS UNA ENSEÑANZA QUE LO MUCHO O LO POCO QUE SABEMOS NO SIGNIFICA QUE SEAMOS MEJORES O PEORES QUE LOS DEMAS SIMPLEMENTE DEBEMOS APRENDER A RECONOCER NUESTAS DEBILIDADES Y DEJAR DE VANAGLORIARNOS DE NUESTROS CONOCIMIENTOS.

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