La ética y los límites de la filosofía

“[…] Mi conclusión es que las exigencias del mundo moderno al pensamiento ético no tienen precedentes, y que las ideas sobre la racionalidad que incorpora la mayor parte de la filosofía moral contemporánea no pueden satisfacerlas […]”.

Estas palabras, que encontramos en el prefacio de este clásico menor contemporáneo del filósofo británico sir Bernard Williams (1929-2003), resumen perfectamente toda la trayectoria del resto del libro. Su punto de partida es el modo como el escenario social de la postmodernidad ha transformado nuestras perspectivas éticas, y el reflejo que de ello se proyecta en la filosofía moral. Se trata de un escenario fantasmagórico, porque nuestra conciencia ética ha quedado sumergida en el más opaco relativismo y la filosofía moral hace ya tiempo que quedó totalmente caducada. Para ser exactos, caducó en 1807, cuando Hegel publicó la Fenomenología del Espíritu, en la que exponía su acerba crítica a la “concepción moral del mundo” (es decir, al pensamiento kantiano).

Para Hegel, la noción de moralidad kantiana se centra en una visión tan abstracta e idealizada del deber en sí que tiene que acabar falseando la realidad concreta de las múltiples relaciones entre la voluntad racional del sujeto y el denso mundo social que le rodea, o bien ha de declararse impotente frente a un mundo que jamás parece adecuarse a los fines esenciales de la razón humana. Aunque sólo lo cite de pasada, la argumentación de Williams sigue casi punto por punto los pasos de este afamado discurso hegeliano, para mostrarnos el modo en que la filosofía moral ha tenido que ceder definitivamente a los embates del pensamiento analítico del siglo XX.

Hegel, sin embargo, había mantenido en pie las instituciones de la eticidad, por las que cada pueblo (o cada cultura, diríamos hoy mejor) se reconocía a sí mismo en una serie de convicciones firmes sobre los principios que regulan básicamente la convivencia y el valor que asignamos a las virtudes que expresan los sujetos en su acción. La cuestión es que el multiculturalismo de las sociedades contemporáneas ha puesto también en cuestión los criterios de certeza de nuestro entramado ético. Ante este panorama, Williams promueve en este libro (si bien a modo solamente tentativo), un tipo de pragmatismo consciente, basado en la noción de confianza y cuyas características más notables consisten en hallarse desvinculado de las exigencias de cualquier teoría moral. En su lugar, “[…] la reflexión crítica ha de intentar alcanzar la mayor cota de comprensión compartida que se pueda hallar en cualquier cuestión y usar cualquier material ético que, en el contexto de la discusión reflexiva, tenga algún sentido e inspire lealtad”.

Para el autor, la pregunta de Sócrates: “¿Cómo he de vivir?” significa, sencillamente: “¿de qué manera es más razonable para uno vivir?”, y desde estos presupuestos, se arremete con un complejo instrumental analítico (que hace la lectura de este libro particularmente ardua) contra todos los sistemas morales más o menos vigentes. No obstante, tanto ayer como hoy, una reflexión histórica puede enseñarnos que la función de la racionalidad práctica en la existencia humana presenta rasgos substantivos, en la vía de las necesidades de justicia y emancipación, capaces de respaldar una legítima aspiración a la universalidad moral. Apel, Habermas, Nussbaum, Zizej, son autores y autoras de nuestro tiempo que sustentan este tipo de filosofía, aunque este planteamiento no parece demasiado relevante para el autor. A la postre, su libro podría enmarcarse en la corriente posmodernista del pensamiento débil, tan sugerente en otros campos, pero quizá demasiado frágil para un ámbito tan inestable y crucial como el del juicio que nos quepa hacer de las acciones humanas.

En otro respecto, queremos lamentarnos aquí de las numerosas erratas que presenta el texto (frases que deberían estar formuladas de modo negativo aparecen como afirmativas; el término “evaluativo” se convierte de pronto en “evolutivo”…). Una nueva edición revisada haría justicia al merecido prestigio de la editorial Cátedra.

Bernard Williams:
La ética y los límites de la filosofía
Cátedra. Madrid, 2016. 268 páginas. 20 €.

Notas:

Fuente:  http://www.elimparcial.es/noticia/170463/bernard-williams:-la-etica-y-los-limites-de-la-filosofia.html

10 de octubre de 2016.  ESPAÑA

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