La obra de teatro Reino de sombras evoca a dos grandes de la filosofía, Husserl y Heidegger

“Un buen discípulo debe construir su propia reflexión, no quedarse como repetidor del maestro”

Las dudas que envuelven al hombre desde sus primeros días en la historia, como la vida, la muerte y el tiempo, pero vistos desde la perspectiva de dos de los más grandes pensadores filosóficos del siglo XX, Edmund Husserl y Martin Heidegger, llenan el argumento de Reino de sombras, drama escrito por el fenomenólogo Hans Rainer Sepp y llevado al escenario moreliano por Roberto Briceño para mostrar “las distintas perspectivas en el pensamiento de cada uno de ellos”, aunque ataviados por pasiones como la amistad entre maestro y alumno, y el distanciamiento intelectual que marcaría sus futuros.

En entrevista con este diario, el también dramaturgo y uno de los promotores teatrales con mayor reconocimiento en el estado, Roberto Briceño, señaló que el montaje que reúne a los actores Roberto Sosa y Mauricio Pimentel, y que se estrenará el próximo 24 de septiembre en el Foro La Bodega, “es un momento que el autor toma como pretexto para hacer conversar a ambos personajes después de la vida, dos personajes que serían fantasmas”.

Y aunque las pretensiones de Briceño se ciñen a “la puntualidad en el texto y acceder a sensaciones y sentimientos”, además de provocar la reflexión en una época como la nuestra, caracterizada por la rutina automatizada, el entrevistado se refirió a un hecho histórico suscitado en México en septiembre de 1933, cuando los pensadores Antonio Caso y Vicente Lombardo Toledano, que como Husserl y Heidegger eran maestro y alumno respectivamente, se enfrascaron en una disputa intelectual pública para defender sus propios conceptos filosóficos.

Ante eso, Roberto Briceño dijo que los conceptos son retomados por la sociedad según las características de su momento y de los individuos, aunque “no es exactamente la discusión de Husserl y Heidegger, pero sí es el enfrentamiento del discípulo con el maestro para tratar de mostrar que un buen discípulo tiene que construir su propio nivel de reflexión y no quedarse sólo en un repetidor de las palabras del maestro; las reflexiones giran en torno a asuntos que son determinantes en nuestra propia existencia”.

Agregó que el argumento de la discusión dentro del drama “tiene una muy fuerte carga filosófica y esto es lo que hace atractiva a la obra, y aunque es una discusión densa y profunda, con apenas unos visos de una pequeña ruptura de lo filosófico y un aterrizaje a algo más mundano, vale la pena que el público la vea y no tanto porque vaya a entender a profundidad los conceptos, sino porque creo que en este momento algo que es importante es no olvidarnos de la importancia del pensar: nos hemos mecanizado y me interesa que el público vea que se pueden pensar con más cuidado las cosas y desmitificar un poco la filosofía, que la gente construya su propia reflexión y abra su visión particular hacia el mundo”.

Al hablar sobre el aspecto técnico de su trabajo, en donde conjunta a Mauricio Pimentel como uno de los actores jóvenes más visibles en Michoacan, y Roberto Sosa, catalogado como el mejor actor en festivales internacionales de cine como el de Chicago y San Sebastián, además de recibir premios y homenajes en el extranjero, Roberto Briceño dijo: “persigo acceder a la puntualidad del texto, hacer que los actores trabajen configurados como estos personajes intentado que lleguen a sensaciones y sentimientos que correspondan al talante del texto filosófico y su contenido; me parece que mostrar esto, más allá de ilustrarlo, es importante, pero me parece que es más importante que se conozca la perspectiva de estos dos pensadores a la luz de la manera en que nos lo propone el autor”.

Aunque el promotor teatral subrayó que la realidad de los personajes en la obra no tiene aplicación directa a la realidad michoacana de nuestros días, también aseguró que “sí es aplicable en tanto que la filosofía tiene un carácter universal”, por lo que su trabajo escénico apuntaría a reducir esa ilusión de distancia que existe entre el pensamiento filosófico y el grueso de la población, “y una manera de hacerlo es con actividades como ésta que tiene que ver con una línea de accesibilidad”.

Reino de sombras se presentará oficialmente el 24 de septiembre en una función abierta, antes de realizar una presentación especial para filósofos congregados en Morelia para desarrollar el Quinto Encuentro Iberoamericano de Fenomenología,

Notas:

Fuente: http://www.lajornadamichoacan.com.mx/2009/08/22/index.php?section=cultura&article=012n1cul

Michoacan, MEXICO.  22 de agosto de 2009

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