La tarea de la filosofia segun Nietzsche: «Perjudicar a la necedad».

Se puede filosofar en zapatillas de descanso, como para andar por casa, tranquilamente, sin poner en la palestra o en la picota al mundo como es. Sólo por el simple afán de entender mejor su funcionamiento.

También se puede utilizar la filosofía como dinamita, al estilo nietzscheano. Para sacudir las conciencias adormiladas de falsos valores.

Igualmente para entender como lo hizo Marx que este mundo material —dialéctica materialista e histórica— se puede transformar en otro y que nada está dado ni hecho de antemano.

O como Althusser para reconocer los aparatos ideológicos que usa el Estado y las clases dominantes para explotar a los trabajadores.

Hasta —la más reciente— que propone llevarnos a tomar la rebeldía y la insumisión —Michel Onfray— como alternativas de lucha social para enfrentar el neoliberalismo desbordante que nos agobia.

Asimismo, como lo hizo Sócrates en los inicios de la filosofía sólo como una serie interminable de preguntas que aunque no lleguen a conclusiones nos aporten más claridad y lucidez sobre la realidad.

Sea como fuere la filosofía no puede estar fuera de nosotros, so pena de sufrir la atonía cerebral o quedar bajo el sometimiento de los más poderosos. Porque si bien la filosofía es racional —ideas que surgen a través del intelecto— también buscan convertirse en alternativas para la vida práctica.

Ejemplos de lo anterior, muchos, como las ideas de los ilustrados del siglo XVIII socavaron el mundo absolutista —monarquías— y sus formas alevosas de poder para crear nuevas alternativas de convivencia.

En su momento la ideas de Marx-Lenin, promovieron un Estado Socialista que aunque dejó mucho que desear fue un intento de crear nuevas posibilidades colectivas y sociales. Porque pese al fracaso del socialismo, tampoco podemos decir y afirmar que el liberalismo económico actual o globalizado ha demostrado ser la solución a los problemas económicos y políticos humanos actuales.

La filosofía también nos puede servir para interrogar a este mundo real a partir de cuestiones muy actuales: las nuevas formas de esclavitud generadas por las sociedades liberales globalizadas.  También para reflexionar sobre los “atractivos” modelos de libertad marcados por Internet, la producción genética y sus ámbitos peligrosos, el arte y la cultura, saboteados como objetos de mercado, el engaño y la mentira como finalidad y estrategia política —políticos embebidos de Sun Tzu y de Maquiavelo sin más referentes literarios— los sobados derechos humanos en las grandes masas sufrientes de inmigrantes y refugiados, etc.

Los lugares comunes de nuestra época: los tabúes procedentes de las religiones monoteístas, con su reflejo en las políticas conservadoras, las hipocresías de un “mundo al revés” al estilo kafkiano o de Eduardo Galeano, los “valores” útiles para sufragar mentiras sociales con afanes de enajenación y manipulación, etcétera, etc.

Las sociedades liberales globalizadas buscan con perverso afán apagar la deslumbrante luz de la filosofía, porque temen que el “Mito de las Cavernas” de Sócrates —Padre de la Filosofía— se vuelva una realidad en cada ser humano que acabe por romper los grilletes que lo atan a una cueva-mundo, sin luz.

Notas:

Fuente:  http://www.tribunacampeche.com/index.php?option=com_content&view=article&id=43467:por-la-filosofia-23&catid=43:opinion&Itemid=110

MEXICO.  30 de abril de 2011

Hay 1 comentarios

May 19, 2011 - 12:22 PM: .(JavaScript must be enabled to view this email address) dice:

Excelente artìculo.
Publiquen mas de estos sobre la misma temática.
Sirven para abrir nuestro cerrado cerebro manipulado por la globalizaciòn.
Saludos.

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