“Los estudiantes de letras deben ser conscientes de que no son titulados de segunda”

Los titulados en Humanidades suponen un “enorme” potencial para las empresas, según una publicación presentada por la Facultad de Filosofía y Letras. Isabel Lasala, coautora de la publicación, precisa que hay diversas salidas profesionales como la comunicación, política o el mundo de la empresa, además de la docencia y la investigación.

Las dificultades de los licenciados en letras para incorporarse al mundo laboral han impulsado a la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Zaragoza a publicar un libro bajo el título “Nuevas perspectivas profesionales de las Ciencias Humanas”. El volumen, que recoge una serie de ponencias que se desarrollaron recientemente en París, pretende aclarar el amplio abanico que tiene un recién titulado a la hora de iniciar su búsqueda de trabajo tras terminar la carrera.
La historiadora y coordinadora de la publicación, Isabel Lasala, explica que los licenciados en Ciencias Humanas suponen un “enorme” potencial para las empresas y subraya que los licenciados en letras deben sentirse profesionales de primera por su alta cualificación. Además, la joven señala que “el licenciado debe creer en sí mismo para que después los empleadores también crean en él, y pueda ser contratado”.

P.- ¿Cómo surge la publicación?
R.- Es un volumen pequeño pero que tiene una larga historia. El proyecto comenzó a gestarse hace un año y medio en Paris con mi compañera e historiadora Laura Carratalá. Vimos que había una disfunción al no entender por qué los estudiantes de otras carreras estaban mejor valorados que los de letras, por lo que decidimos movilizarnos para presentar que las licenciaturas de Ciencias Humanas tienen más salidas de lo que se puede pensar.

P.- ¿Cuál fue la primera iniciativa?
R.- Con la colaboración del Colegio de España en París, organizamos la primera jornada de reflexión para demostrar el abanico de posibilidades que ofrece estas titulaciones. Además, vino gente de la política, comunicación o banca, entre otros muchos campos. Es decir, disciplinas que, a priori, no tienen mucha relación con las nuestras.

P.- ¿En qué estado se encuentran las Ciencias Humanas?
R.- Desgraciadamente, no se encuentran al mismo nivel que el resto. Si se preguntara a cualquier licenciado sobre su futuro laboral, seguramente se cruzará de brazos o se echará a reír. La Universidad de Zaragoza ha elaborado muchos estudios que indican que un gran número alumnos trabajan cuando acaban pero no en algo acorde con su titulación. De modo que todos los años de formación no se reflejan después en el salario, ni en las posibilidades de promoción.

P.- ¿A qué conclusión se llegó en esas jornadas celebradas en París?
R.- Sus conclusiones están plasmadas en el volumen, puesto que creemos que hay que dar una difusión más amplia. Además, su publicación ha costado mucho trabajo a pesar de parecer una pequeña volumen, ya que consta de unas 90 páginas.

P.- ¿Qué se destaca del libro?
R.- En el volumen aparecen textos de distintos autores que hacen un análisis en profundidad para explicar las salidas de las Ciencias Humanas. Por ejemplo, se encuentra Miguel Ángel Ruiz, decano de la Facultad de Letras de la Universidad de Zaragoza, que aborda la situación del mundo académico con el mundo laboral y que llama la atención a quien prepara los planes de estudios para que los estudios se asemejen a lo que las empresas demandan. Se halla también José Reig, profesor de Comunicación en la Universidad Cardenal-Herrera de Valencia, quien hace hincapié la salida de los alumnos de letras con otra formación complementaria. O un texto de Apolunio Ruiz Ligero, vicegobernador del Banco de Desarrollo del Consejo de Europa, que destaca la cantidad de puestos de trabajo en el sector de la banca.

Disfunción profesional

P.- ¿Cuáles son las causas para que se produzca esa disfunción?
R.- Hay dos problemas fundamentales. Uno ligado a los empresarios, que son los que contratan, porque no son conscientes del gran potencial humano de los humanistas. Y, por otro lado, los estudiantes en humanidades que deben ser conscientes de que no son titulados de segunda, ya que consideran que nuestra carrera no sirve para nada como historia o biblioteconomía, cuando valemos para muchas cosas.

P.- ¿Es necesario cambiar esos planes de estudio para incorporar a un titulado en el mundo laboral?
R.- Los alumnos manifiestan que se da mucha información teórica y poca práctica. Quizás, sería interesante incluir asignaturas como marketing, comunicación, liderazgo o dirección que son materias o recursos que después se exigen en las empresas. He podido comprobar que las compañías hacen hincapié en la necesidad de la comunicación, pero constaté que se expresan regular en general, de manera que puede generar problemas dentro de las empresas.

P.- ¿Qué iniciativas se han puesto en marcha para transmitir las posibilidades laborales de las carreras de letras?
R.- En la Facultad de Filosofía y Letras de Zaragoza se realiza cada año un taller de orientación laboral donde se explica a los alumnos qué salidas tienen más allá de la docencia y la investigación. Además, también se enseña a cómo redactar un Currículum Vitae.

P.- Se trata de un manual de uso…
R.- Sí, nació con vocación de utilidad. No es un best-seller, no se va a vender como una super novela.

P.- ¿Qué se siente al publicar un libro?
R.- Extraña. Es una satisfacción muy grande cuando se ha terminado pero genera muchos nervios durante el tiempo que lo estás haciendo. No es fácil de contactar con varias personas, sobre todo, cuando viven en diferentes países, viajan a menudo o están ocupados con sus respectivos trabajos.

Formación complementaria

P.- ¿Cuál sería la carrera que más dificultades presenta para la incorporación laboral?
R.- Parece que son aquellas de Historia e Historia del Arte comparadas con las de biblioteconomía o Filología Clásica debido a su escaso número de estudiantes que facilitan su reubicación en un instituto o en la universidad.

P.- ¿Cuáles son las líneas generales para mejorar la situación?
R.- Hay que comunicar a los alumnos que con la titulación no basta. Hay que formarse en otros ámbitos relacionados con el mundo de la empresa.

P.- ¿Qué salidas hay para un licenciado en Ciencias Humanas?
R.- En el mundo de la política, economía o comunicación hay un abanico de posibilidades como en la carrera diplomática o en los departamentos de comunicación; hay que buscar el perfil que se adapte a nuestros gustos y formarnos en el mismo.

P.- ¿Cuál es el reto?
R.- Modificar nuestros planes de estudios para que sean mucho más multidisciplinar. Me parece una gran oportunidad de que un estudiante pueda estudiar tres años historia y después dos años de economía, derecho o ciencias políticas, ya que podrá venderse mucho mejor.

P.- ¿Qué cualidades ofrecen los humanistas?
R.- Para empezar, estudiamos por vocación, que tenemos una pasión y una entrega. Por otra parte, somos profesionales con una formación muy generalista, muy amplia de base, lo que nos permite tener una cultura general muy amplia y ser como esponja para absorber la información. Esto nos da una gran flexibilidad para formarnos en lo que requiera la empresa.

Notas:

Fuente: Aragondigital (España)

http://www.aragondigital.es/asp/noticia.asp?notid=34858&secid=9

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