Nietzsche, de Friedrich Georg Jünger

La figura de Nietzsche habrá de perdurar, necesariamente, como verdadero discurso humano —hacia adentro, hacia lo vivido con preocupación, no como elaborada y sonora narración frívola de cuanto ahora se estila como comportamiento—, y ello por razón de cuánto su inteligencia ha destinado a indagar en el silencio significativo, en la soledad del hombre nuevo (siempre nuevo en la medida en que cada cual actualiza en sí el destino propio y la duda), en esa soledad frente a sí y, sobre todo, frente al poder, sea ello los dioses o los actos dominantes de los poderosos.

Perdurará, creo, porque en él el lector atento hallará consuelo en la comprensión de sus preocupaciones, sosiego en la solvencia y brillantez de su pensamiento, vías de existir en la percepción sagaz de lo observado. En algún sentido su obra ha constituido formalmente una guía, una referencia necesaria de pensamiento, de adopción de la realidad en la cultura contemporánea.

  El libro constituye, sin duda, un acercamiento —interior, reflexivo— al hombre atribulado de hoy.

Hay un ejemplo alusivo que considero relevante en el análisis —detallado, delicadamente estudiado— de Jünger a propósito de una de las expresiones —el comportamiento social, la necesidad casi enfermiza de protagonismo— más visiblemente vigentes en lo que podríamos llamar el hombre nuevo. Dice el biógrafo: “La figura del actor es crucial en relación con el problema del nihilismo”, y añade, un poco más adelante: “El actor es el único capaz de arrojar luz acerca del nihilismo (que, añado, es el resultado moral del comportamiento consciente, mas denuncia a la vez del comportamiento fingido). La primera pregunta que tenemos que hacernos es: ¿quién es este actor? Nietzsche define el nihilismo en La voluntad de poder, donde escribe que el nihilismo es el hombre que, respecto del mundo tal como es, juzga que no debería ser, y, respecto del mundo tal como debería ser, juzga que no existe”. Y, al poco, continúa Jünger: “Es imposible imaginarse una interpretación más acertada de la figura del actor; podríamos extrapolarla así: el actor es el hombre que representa lo que no es, y que es lo que no representa”.

¿Se habla aquí del político? ¿Tal vez del hombre común vencido, ganado por las necesidades? El libro constituye, sin duda, un acercamiento —interior, reflexivo— al hombre atribulado de hoy, más, por extensión, tal vez al hombre de siempre, consciente y, a la vez, elector de algún tipo de fingimiento como actitud social.

Ricardo Martínez-Conde


Es escritor español (Sanxenxo, 1949). Realizó los estudios de filosofía y letras en las universidades de La Laguna y Valladolid, concluyendo su carrera universitaria con los estudios de doctorado en la Universidad Complutense de Madrid (UCM). Su obra como escritor es bilingüe, habiendo publicado tanto en gallego como en castellano. Como ensayista y crítico literario ha colaborado tanto en prensa (La Voz de Galicia, El País) como en revistas especializadas (Clarín, Revista de Occidente). Ha publicado, entre otros títulos, los poemarios Lento esvaece o tempo (Milladoiro, 1990), Los argumentos de la tarde (AG Ediciones, 1991), De cuanto nos es dado (Calima, 2006), Na terra desluada (Espiral Maior, 2009) y Orballo nas camelias, la primera obra de haikús en la literatura gallega; los libros de aforismos Debullar (Galaxia, 1996), Cuentas del tiempo (Pre-textos, 2004), Alusión al paisaje (Calima, 2006) y Ecos da néboa (Trifolium, 2012), y el libro de relatos La luz en el cristal (Calima, 2011). Ha obtenido el premio Benasque de poesía, diploma de honor en el Concurso Internacional de Relatos Breves “Jorge Luis Borges” y en 1997 le fue otorgado el premio Reimóndez Portela de periodismo. Colabora en Prensa y revistas especializadas. Desde 2014 la Fundación Jorge Guillén es la depositaria de la obra del autor.

Notas:

Nietzsche
  Friedrich Georg Jünger
  Herder
  Barcelona (sp), 2017
  ISBN: 9788425437151
  248 páginas


Fuente:  https://letralia.com/lecturas/2017/11/22/nietzsche-de-friedrich-georg-junger/

22 de noviembre de 2017.

Hay 0 comentarios

November 28, 2017 - 10:10 AM: .(JavaScript must be enabled to view this email address) dice:

Una observación. “La voluntad de poder” NO ES un libro que haya escrito Nietzsche. Es un engendro del Archivo al mando de su nefasta hermana. Ésta y sus secuaces del Archivo, sin criterio filológico (ni de ningún otro tipo en materia de ediciones) “amontonaron” fragmentos y aforismos de su hermano, “componiéndolos” del modo más arbitrario. El resultado es una sucesión de textos muchos de los cuales no pertenecen a Nietzsche, sino a los autores que leía. Así, quien hoy cita esa “obra”, no puede estar seguro de no estar citando a Baudelaire, Renan, Taine, Tolstoi, etc…

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