Por una filosofia amena y utilizable. Emilio Álvarez Montalván

El doctor Alejandro Serrano Caldera nos presenta ahora una filosofía más asequible al neófito, que enseña a usar la capacidad de la mente para cuestiones reales
 
Quienes hemos pasado por secundaria estudiando filosofía aún recordamos el poco atractivo que esa asignatura despertaba entre la mayoría de los estudiantes. La percibíamos como una materia con neologismos difíciles de entender, como por ejemplo el imperativo categórico. Además, hacíamos ejercicios con base en discusiones polémicas que no llevaban a nada, excepto confusión.

Toda esa equivocada manera de enseñar filosofía era fruto de una pedagogía obsoleta, como pasa todavía con el álgebra. Como dice Zubiri,

“la filosofía moderna no comienza con el saber, sino con ese modo de saber que se llama conocimiento”.

Corregir aquella enseñanza equivocada, presentando a la filosofía como un instrumento ameno y utilizable en la vida diaria es, me imagino es el propósito del doctor Alejandro Serrano Caldera en la primera parte de sus Obras Completas. En efecto, ese distinguido intelectual nos presenta ahora una filosofía más asequible al neófito. En ese contexto puedo citar varios pasajes del citado libro donde esa orientación se afirma. Por ejemplo, cuando transcribe una serie de mini ensayos en que la filosofía aparece relacionada con temas de interés cotidiano: política, artes, literatura, música, compositores e incluso deportes. Más aun, informa una serie de diálogos imaginarios entre notables intelectuales de épocas pasadas que descubren al comunicarse vínculos entre tesis que mantuvieron cuando se desempeñaban en el mundo en tiempos distintos.

Una de esas figuradas tertulias se habría producido entre Averroes, (el sabio árabe, traductor de los filósofos griegos) y el doctor de la Iglesia, Tomás de Aquino. Este exegeta de la ortodoxia cristiana se habría empeñado en ese encuentro ficticio “en designar a Aristóteles como el filósofo oficial del cristianismo, quien enfatizaría el empleo de la lógica en la catequesis, con el empeño que se da a la revelación tradicional. Sería una adquisición audaz que permitiría al cristianismo enfrentarse con más éxito a los musulmanes, que las famosas Cruzadas. Con esta imaginería el profesor Serrano quiere destacar el aporte del pensamiento aristotélico o sea la modernización del cristianismo que debía atravesar al Renacimiento y al Racionalismo.

Otro enfoque práctico del libro del doctor Serrano es señalar los límites o problemas de la filosofía. Exhibe para el caso, la frustración de estos pensadores cuando no hallan al final de sus cuestionamientos sobre la problemática humana, una causa única, autónoma y absoluta sin caer en la teología. O sea, muestran un vacío que al final llenarían las religiones para aquéllos que buscan a todo trance una explicación de los misterios que nos rodean. También señala los rasgos distintivos de la filosofía para no confundirla con materias adyacentes pero distintas, como metafísica, teología, y teodicea. Con ello pretendo decir que las lucubraciones de los filósofos no van más allá de la muerte del hombre, pues la filosofía enseña más que todo a raciocinar, a usar la capacidad de la mente para cuestiones reales sobre la naturaleza del hombre y su circunstancia como recomendaba Ortega y Gasset.

Otro diálogo interesante producto de la imaginación del doctor Serrano que ayuda a entender la filosofía, es el diálogo supuesto entre Emmanuel Kant, filósofo alemán y el científico judío de la misma nacionalidad Albert Einstein. Lo novedoso es que la teoría de la relatividad propuesta por éste en 1905, ciento por ciento de raíz científica, tiene, sin embargo, un fundamento filosófico en el planteamiento de Kant sobre los imperativos. La cuestión que los vincula según afirmaría Kant, es impresionante. Tanto la hipótesis kantiana como la de Einsten tienen un origen subjetivo, es decir dependen del observador. En otras palabras espacio y tiempo son valores relativos, o si se prefiere no hay nada absoluto. En resumen, el nuevo rostro de la filosofía que nos enseña el doctor Serrano Caldera es más sencillo, aumentando nuestra cultura que sigue siendo la base del desarrollo.

Notas:

Fuente: http://www.laprensa.com.ni/archivo/2008/julio/18/noticias/opinion/272173.shtml

Nicaragua,  18 de julio de 2008.

Hay 1 comentarios

July 22, 2008 - 3:54 PM: Tomas de Aquino dice:

Muy acertado el comentario, creo que la experiencia que la filosofía me ha dado frente ha grupo me ha permitido preguntarme a mi mismo, que la compartir el conocimiento filosofico con los alumnos, se ha limitado solo a un cocnocimiento más, como un dato, pero cuando te das cuenta que la filosofía es más que silogismo raros a los oidos, se convierte en instrumento parala vida.

Deja tu comentario


¿Eres humano o robot?, escribe el código de arriba: