Rindieron homenaje póstumo al pensador italiano Franco Volpi en la UNAM

Pregonaba que la filosofía servía para hacer la vida más bella, dijo el editor de Herder

Investigadores y académicos evocaron la relevancia de sus aportaciones intelectuales [Davide Scalmani, Jesús Salazar, Héctor Zahal, Alberto Constante, Gloria Villegas, Ángel Xolocotzi, Pilar Gilardi, Marco Bellingeri y Jan-Cornelius Schulz].

La vida no es bella. Hay que hacerla bella. Eso decía el filósofo italiano Franco Volpi fallecido el pasado 14 de abril mientras practicaba otra de sus grandes pasiones: andar en bicicleta.

La vida no es bella. Hay que hacerla bella. La frase se repitió varias ocasiones durante el homenaje que investigadores, académicos y editores, rindieron al pensador la noche del martes en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

Todos amigos, o que al menos lo conocieron durante un breve momento, destacaron el sentido del humor del filósofo nacido en la ciudad italiana de Vicenza hace 57 años y autor de El nihilismo, Los próximos titanes: conversaciones con Ernst Jünger, Heidegger y Aristóteles, y Sobre la fortuna del concepto de decadencia en la cultura alemana, además de decenas de artículos, muchos de ellos por su colaboración con el diario La Repubblica.

Franco Volpi coordinó la Enciclopedia de obras de la filosofía, publicada por Herder en 2005, lo que motivó una charla con La Jornada en la que, además de referirse a esa obra monumental de tres volúmenes, de mil páginas cada uno, dijo: “La filosofía tiene una relación muy especial con su historia, por ejemplo, la historia de la medicina y las matemáticas es interesantísima, pero es la historia de errores y se estudian como una galería de antepasados ilustres sin ninguna relación con la producción efectiva del saber hoy.

La filosofía no. La filosofía puede dialogar con el presente. Cualquier filósofo puede ser contemporáneo, se pueden encontrar en un autor antiguo ideas valiosas para el mundo. Por eso en filosofía basta saber leer, descubrir y seguir descubriendo autores del pasado como si fueran contemporáneos.
Hombre de muchos talentos

Franco Volpi fue uno de los estudiosos más relevantes de la filosofía alemana, viajero, y gracias a su facilidad para los idiomas (hablaba cinco) tradujo al italiano obras de Hans-Georg Gadamer o Martin Heidegger, y dio a conocer también a filósofos latinoamericanos como el colombiano Nicolás Gómez Dávila.

Jan-Cornelius Schulz, editor del sello Herder, recordó que Volpi amaba México, era un hombre de muchos talentos, que a veces daba una envidia positiva y habló de la afición del filósofo por los libros.

En su vida todo se convirtió en estudios, le sirvió todo para hacer la vida bella. La belleza tiene un papel muy importante en su vida y para él la filosofía servía para hacer la vida más bella en todos los sentidos.

Davide Scalmani, agregado cultural del Instituto Italiano de Cultura, leyó una semblanza del pensador fallecido para invitar a leer sus obras y refirió sus estudios con quien fue uno de sus maestros, Enrico Berti.

Fue además conferencista y profesor de varias universidades y participó activamente en la discusión de la filosofía práctica.

Su última obra publicada en castellano fue El último chamán: conversaciones sobre Heidegger, editada en México por Los Libros de Homero, dirigido por Jesús Salazar, quien dijo que en este volumen Volpi muestra con delicadeza, pero con intimidad, las muchas caras de esa montaña intelectual que es Heidegger.

Al finalizar el homenaje, en el que participaron entre otros los académicos Alberto Constante, Angel Xolocotzi, Héctor Zahal, Pilar Gilardi y la directora de Filosofía y Letras, Gloria Villegas, se leyeron textos enviados ex profeso por intelectuales extranjeros

Notas:

Fuente: http://www.jornada.unam.mx/2009/05/21/index.php?section=cultura&article=a07n1cul

MEXICO.  21 de mayo de 2009

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