Sádaba: “Hay que reflexionar sobre la vida y sacarle todo el jugo”

El filósofo Javier Sádaba acaba de publicar ‘La vida buena’.

En Madrid, un día antes de San Isidro, cuenta ante una Coca-cola sin hielo que esa mañana su nieto ha ido al colegio vestido de chulapo con una cierta ironía. Quién se lo iba a decir a él, tan de Bilbao. Pero es que este filósofo de pelo cano y voz pausada tiene un hobby, además de la música y el fútbol: calcular con sutiles ejercicios el sentido del humor de sus interlocutores. En una ocasión probó a una vecina preguntándole si su nombre era chino: Mon-Tsé. Cree que no lo captó.

¿Para qué sirve un filósofo?

Para dar la lata, para recordar constantemente que hay cosas que no hay que olvidar.

¿Por ejemplo?

Que hay que vivir bien, que uno no está solo en este mundo, que tiene que tener más imaginación y negarse al engaño o resistirse al poder. Si eso lo consigue el filósofo, bienvenido sea.

¿Pero lo es para sí o para los demás?

El filósofo es uno más entre los mortales, pero que toma un poco de carrerilla para pensar qué es lo que nos ocurre a todos. Y una vez que ha pensado todo eso vuelve a los demás. En ese sentido hace un viaje de ida y vuelta, pero que es siempre el mismo y en un barco en el que vamos todos.

¿Sus amigos recurren a usted para plantearle dudas filosóficas?

En general con los amigos hablo de fútbol, pero también de vez en cuando tocan temas que les afectan muy directamente. Y ellos creen que el filósofo es bastante más útil de lo que la gente cree.

¿Es útil?

Creo que hay dos tipos de utilidad, una es ser un buen fontanero o resolver un problema de ajedrez y otra reflexionar sobre la propia vida y sacarle todo el jugo posible. El filósofo se coloca en la segunda, pero eso también ayuda mucho a la primera.

¿Y ayuda a ser más feliz?

Al menos ayuda a intentarlo. Si para algo puede servir la filosofía es para estar mejor en este mundo, así surge el bienestar.

La buena vida.

No son palabras mías, son de Sócrates y Platón, y después, vinieron todos los demás.

Así empieza la vida: ¿bien?

La vida empieza sin saber de dónde vienes y acaba sin saber adónde vas, pero en medio hay muchas cosas que hacer. Y ahí es donde tiene uno que plantearse es ese imperativo que nos dice: sé feliz.

¿Se aprende mucho de filosofía viendo al Athletic de Bilbao?

Camus decía que todo lo que sabía de ética lo había aprendido del fútbol. Yo no diría tanto, pero sí he aprendido muchas cosas: a querer a los míos, a estar en equipo, a no olvidarme de mi infancia, a mantener mis amigos y a pensar con los pies, eso es el fútbol.

El fútbol le enseñó a pensar.

Sí, aunque probablemente con lo que más aprendí fue con los consejos de mi madre, que era de Bilbao.

Dígame alguno.

Ella solía decir: “Ten cuidado, hijo, porque o no te entienden o te copian”. O: “Haz lo que te parezca oportuno, aunque estés en contra de todos”.

Notas:

Fuente: http://www.gaceta.es/17-05-2009+sadaba_hay_que_reflexionar_sobre_vida_sacarle_todo_jugo,noticia_1img,12,12,57230

Madrid, SPAIN. 20 de mayo de 2009

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