BIEN COMÚN Y Educación

Para satisfacer el tema principal de nuestro coloquio que versa sobre: Bien Común,  mi ponencia lleva la propuesta: educación es Bien Común, es decir,  no es un bien privado,  propio o colectivo, y responder el cuestionamiento: qué ciencia o disciplina le corresponde el deber de llevar este bien común a su realización plena en un sistema educativo.

Para reconfirmar que educación es Bien Común, presento la cita obtenido del libro “La Política del Bien Común”,  de Enrique Díaz Araujo: “El bien, en cuanto mueve las tendencias, tiene razón de causa final….El bien que obra como fin, tiene que ser proporcionado al apetito que convoca…

Se llama bien, en un sentido absoluto, al ser perfectivo de otro a modo de fin; se llama bien a la perfección que este ser comunica; a la adquisición de esa perfección; al sujeto perfeccionado por ella y a la tendencia de ese sujeto para alcanzar esa perfección”.

Dando por aceptado que educación es un bien, pues cumple con lo señalado en la cita; ya que cada persona humana integrante de la comunidad debe perfeccionar su naturaleza a través de un semejante que tenga la aptitud y actitud para ello; para que le comunique la técnica, arte y ciencia; y el discente pueda adquirirla con el correspondiente esfuerzo intelectual y físico.  Ahora debo mostrar o demostrar que Educación es común y no un bien privado, propio o colectivo. 
Porque los bienes privados, propios y colectivos tienen las siguientes características, citamos a Enrique Díaz Araujo:

Son bienes privados: materiales, externos a la persona,  que se mantiene ajena a ella; que se procuran con medios exclusivos del individuo; y en tanto les son útiles, se sirve de ellos de modo excluyente. Como no se difunden se les llama privados, privados de comunicación, ejemplo típico de los mismos son los alimentos.
Son bienes propios: inmateriales e internalizados con la persona, y que se comunican intersubjetivamente con las demás personas. Éstos nacen de las condiciones y relaciones organizadas por la sociedad, y sólo se puede aspirar a contar con ellos a través de medios en común.se tiene como propios y se disfrutan en común.
Son bienes colectivos: materiales y externos, no susceptibles de apropiación para el consumo, porque el dominio no pertenece al individuo particular sino a la sociedad, o mejor dicho,  a la autoridad social (organizada normativamente, vgr., el Estado) ejemplo las calles públicas. 

Debemos de concluir que educación es un bien externo a la persona, que es inmaterial y que se internaliza en la persona y se comunica intersubjetiva entre personas y que siendo propio se disfruta en común, ayudando así, al perfeccionamiento de las dos dimensiones del hombre: la individual y social.

El bien educación es una suma superior a los tres bienes; privados, propios (particulares) y colectivos, por tanto se considera un bien común por que rebasa a los otros tres y por su primacía y dominio sobre cualquiera de cada uno de los otros.

Veamos en seguida lo que establece la Doctrina Social de la Iglesia, tomo la cita del Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, sobre el Bien Común:
“De la dignidad, unidad e igualdad de todas las personas deriva, en primer lugar, el principio del bien común, al que debe referirse todo aspecto de la vida social para encontrar plenitud de sentido… Por bien común se entiende el conjunto de condiciones de la vida social que hacen posible a las asociaciones y a cada uno de sus miembros el logro más pleno y más fácil de la propia perfección”
Bien común: “Conjunto de todos los supuestos y organizaciones de índole público que se necesitan para que los individuos puedan cumplir como miembros de la sociedad su misión terrenal y para que puedan alcanzar felizmente, mediante su actuación propia, su bienestar en este mundo”. 
Y cito, para complementar la definición de bien común,  a Juan Antonio Widow, quien nos presenta diez proposiciones fundamentales acerca del alcance del Bien Común.

Primera: “Cada individuo no es… como persona humana, una mónada, una unidad independiente. Es parte de un todo. Y ninguna parte puede, en cuanto tal, existir sino por la relación que, ligándola al todo, la liga por lo mismo a las otras partes. La sociedad humana consiste en la dependencia mutua de los hombres con respecto al bien común;  y siendo el bien común por excelencia el fin último de la vida de los hombres, hay que concluir que la sociedad es el medio necesario para alcanzar la perfección moral…La sociedad verdaderamente humana es aquella en que sus miembros se unen para hacerse virtuosos. (Se es parte de un todo y el todo debe perfeccionar a cada parte)

Segunda: “El bien común es un bien de suyo comunicable o participable. Es un bien que no es de una parte con exclusión de otras, sino de todas las partes. Es el bien del todo. Lo opuesto al bien común es, por consiguiente, el bien particular o bien de la parte.

El Bien Común es el fin del todo, es la perfección de éste en cuanto todo”.

Tercera: “el Bien común del todo potestativo, en cambio, es el fin al cual se ordenan sus partes mediante su actividad u operación, pues no es proporcional en particular a ninguna de ellas, pero al mismo tiempo es un bien de las partes, a las cuales se comunica, a cada una de diferente modo, formalmente en cuanto bien del todo o común”.

(Ordenación de las partes mediante su actividad u operación al todo)

Cuarta: “La comunicabilidad del bien del todo potestativo es, pues, mucho más perfecta que la del todo integral”. Ejemplo; artesanos, arquitecto.
Quinta: “La sociedad humana, en cualquiera de sus formas, es un todo moral potestativo. Es la naturaleza humana la que actúa allí como un todo, principio de la operación común hacia su bien… Es, pues, el bien real del hombre la razón de ser de la sociedad: ese bien es el fin en orden al cual ésta se constituye naturalmente. Ese bien es propio de las partes, aunque no es un bien particular. Se comunica a ellas distributivamente, lo cual significa que se puede dar completo a cada una…”.

(Es, pues, el bien real del hombre la razón de ser de la sociedad)

Sexta: “La sociedad no es el conjunto de sus partes: por lo mismo, su bien común no es la suma de los bienes particulares… Es un todo operativo, y su fin es el bien completo del hombre”.

(El fin de la sociedad es el bien completo del hombre)

Séptima: “El fin de ese todo es, por esto, el bien mayor al cual se ordenan naturalmente las partes, el bien que tiene siempre primacía, bajo cualquier respecto, sobre los bienes particulares”.

(Supremacía del Bien Común sobre cualquiera otro bien)

Octava: “Estando constituido el orden social por el servicio que cada hombre debe a los otros…. Cada sujeto se ordena al bien de los otros, constituyéndose a sí mismo en medio para la consecución de ese bien”.

(Se ordena el hombre al bien del semejante o prójimo)

Novena: “Es contrario al orden de la razón, que es el de la moralidad, considerar en principio a la persona humana como fin, absolutamente, pues esto la autorizaría, por lo mismo, a usar de los demás hombres como instrumentos suyos… hay que recordar que la dignidad se da al hombre por participación, y no en propiedad”.

(En la superioridad del Bien Común se funda el orden de la justicia)

Décima: “El bien más alto del hombre,  que se le comunica en el interior más recóndito de su alma, es el bien sobrenatural: es el bien común eminente… Es un bien especialmente difusivo: si se lo clausura en la subjetividad del alma, se lo ahoga”.

(El hombre no alcanza su bien propio fuera del bien común)

Dejando la evidencia que educación es Bien Común, pues la persona humana es parte de la comunidad y como tal, es derechosa de recibir los beneficios del todo (la comunidad, sociedad), pues lo común deviene en que reciba por comunicación y distribución los bienes de que dispone la comunidad.

Luego la conclusión es: Educación es Bien Común.

Ahora veamos qué consecuencias, repercusiones y obligaciones tiene para la comunidad o la sociedad (el todo),  el saber que educación es Bien Común.

Para atender este punto debemos responder a la pregunta: ¿Quién o quiénes son los encargados, responsables o competentes de actualizar (procurar)  el bien común en la comunidad o sociedad?

Veamos en seguida algunas respuestas a la pregunta:

Pío XI: “Divinis illius magistri”

“Toda actividad del Estado, política y económica, está sometida a la realización permanente del bien común; es decir de aquellas condiciones externas que son necesarias al conjunto de los ciudadanos para el desarrollo de sus cualidades y de sus oficios, de su vida material, intelectual y religiosa”.

“Parece seguir entonces que sería el deber común o general adecuar la acción de todos y cada uno (por lo menos, dentro de ciertos límites) a la preservación u obtención de ese bien común: “Si toda comunidad humana posee un bien común que la configura en cuanto tal, la realización más completa de este bien común se verifica en la comunidad política. Corresponde al Estado defender y promover el bien común de la sociedad civil, de los ciudadanos y de las instituciones intermedias”  Wikipedia.

Doctrina Social de la Iglesia:

“El bien común es un deber de todos los miembros de la sociedad; ninguno está exento de colaborar, según sus propias capacidades, en su consecución y desarrollo”.
“La responsabilidad de edificar el bien común compete, además de las personas particulares, también al Estado, porque el bien común es la razón de ser de la autoridad política”. 

De las respuestas anteriores podemos resumir y concluir: Cada ciudadano en particular, asociado formal e informalmente, todo asociación de ciudadanos para fines altruistas, humanitarios, filantrópicos, lucrativos, culturales, científicos, deportivos y políticos, como los órganos de autoridad legalmente constituidos en todo nivel de gobierno, son responsables de la promoción y desarrollo del bien común. 

Estando claro en quien recae la responsabilidad de la procuración del bien común, volvamos al nuestra propuesta: Educación es Bien Común, y ubiquémosla primero dentro de la jerarquía de los bienes comunes, y después dentro de los principios y criterios con que se debe realizar el bien común de educación.
La pregunta es la siguiente: Hay jerarquía entre los bienes comunes?

Para responder a esta importante cuestión, es menester primero saber con qué o en base a qué  criterio se realizaría la jerarquización de los bienes?
Pues es racional y moral considerar como mejor criterio para la jerarquización de los bienes comunes: el perfeccionamiento integral de la persona humana.
Citando la Doctrina Social Católica encontramos lo siguiente:

“La persona, en efecto, no puede prescindir de los bienes materiales que responden a sus necesidades primarias y constituyen las condiciones básicas para su existencia; esos bienes le son absolutamente indispensables para alimentarse y crecer, para comunicarse, para asociarse y para poder conseguir las más altas finalidades a que está llamado”. 

Los bienes comunes materiales son básicos para la persona humana y deben coadyuvar a su perfeccionamiento integral y tal perfeccionamiento se encuentra en la educación, y así lo establece la misma D. S. C. en su catecismo,  cito: “Los hombres tienen una especial obligación de tender continuamente hacia la verdad, respetarla y atestiguarla responsablemente. Vivir en la verdad tiene un importante significado en las relaciones sociales: la convivencia de los seres humanos dentro de una comunidad, en efecto, es ordenada, fecunda y conforme a su dignidad de personas, cuando se funda en la verdad”.

Sigue la cita: “Nuestro tiempo requiere una intensa actividad educativa y un compromiso correspondiente de parte de todos, para que la búsqueda de la verdad, que no se puede reducir al conjunto de opiniones o a alguna de ellas, sea promovida en todos los ámbitos y prevalezca por encima de cualquiera intento de relativizar sus exigencias o de ofenderla”.   

Y sigo citando a la doctrina social cristiana.

c) La tarea educativa

238 “Con la obra educativa, la familia forma la hombre en la plenitud de su dignidad, según todas sus dimensiones, comprendida la social”.
239 “La familia tiene una función original e insustituible en la educación de los hijos”.

240 “Los padres son los primeros, pero no los únicos, educadores de sus hijos. Corresponde a ellos, por tanto, ejercer consentido de responsabilidad, la labor educativa en estrecha y vigilante colaboración con los organismos civiles y eclesiales”.

241 “Los padres tiene el derecho de fundar y sostener instituciones educativas”.

242 “La familia tiene la responsabilidad de ofrecer una educación integral”.

243 “Los padres tienen una particular responsabilidad en la esfera de la educación sexual”.

Dejo establecido, con argumentos que se desprenden de las citas anteriores,  que los bienes comunes materiales necesarios para sustentar la vida del hombre van acompañados del bien común de la educación.

Ahora cito los principios morales del bien común, de la DSC:

“El bien común no se concreta solo en los bienes económicos, sino en la riqueza de la persona, las necesidades de la familia y en el bien de las sociedades intermedias.

Ante el bien común se distinguen:

¨ Necesidades más urgentes: bienes de subsistencia física (Vivienda)

¨ Necesidades más importantes: educación, valores éticos o religiosos, protección de la familia. Aunque las urgentes deben ser atendidas pronto, no deben hacer olvidar las verdaderamente importantes. Se debe hacer esto sin omitir aquello”.

Ahora mi tarea es mostrar que ciencias o disciplinas deben fundamentar, dirigir y llevar a su finalidad real el Bien Común de educación, pues es claro que este Bien Común de educación no puede ni debe quedar determinando por criterios, creencias, gustos, opiniones, modas, ideologías de los gobernantes, o responsables de comunicar el bien común de educar.

Para atender a esta tarea debo deja claro: ¿Qué  tipo de ser tiene el bien común que llamamos: la labor o tarea de educar? Pues del reconocimiento de su ser, dependerá que ciencia o ciencias son las que lo estudia o abarca.
 
Y buscamos las respuestas y consultamos al Dr. Ángel González Álvarez: y nos dice:

“El ser en que la educación consiste sólo podría estar inscrito en una de esas regiones de la realidad que constituyen los entes físicos o los entes morales. La más breve caracterización del ente moral nos lo ofrece inscrito en el ámbito de la acción, en el dominio de lo agible”.

Sigue la cita: “Excluido el ser de la educación de la esfera de los entes morales, sólo queda el ámbito de los entes físicos donde poder incluirlo. Como realidad física particular, la educación puede ser estudiada en tres planos distintos: el científico-positivo; el científico–filosófico y el científico-teológico. La ciencia de la educación se llama pedagogía; la filosofía de la educación es un tratado especial de metafísica y el teológico queda fuera de nuestro campo. La educación es un patente realidad, un ser particular dotado de cierta entidad real, en consecuencia, la educación es susceptible de tratamiento metafísico”.

“La metafísica de la educación atiende los retos capitales de un sistema educativo, a saber:

a) La estructura entitativa del ser educacional, comprender su existencia y determinar su esencia,
b) Indaga la estructura esencial de la educación,  estudiando su formalidad constitutiva y el sujeto en que radica.
c) Proponer la estructura básica que hace posible el proceso educacional. Y como la educación mostrará una presencia efectiva en el orden accidental de la persona humana. Se habrá de indagar también la estructura de cantidad y calidad, primordial en este orden y elemento resolutivo para la explicación de los fenómenos educativos.
d) Atender a la eficiencia manifestativa de la educación.
e) Establecer criterio para la regulación del proceso educativo.
f) Consignar la teleología ordenativa de la educación, atendiendo a la finalidad en el orden del ser y la finalidad en el orden del obrar.
Lo anterior lo podemos situar en los siguientes temas que deben incluirse en un auténtico sistema educativo:
1º La estructura entitativa de la educación.
2º La estructura esencial de la educación.
3º El proceso educativo.
4º Realización del proceso educativo.
5º Regulación del proceso educativo.
6º Los fines de la educación.

Termino concluyendo que el ser denominado educación es Bien Común y le pertenece su tratamiento a la metafísica, ciencia que por su excelencia es la única que puede marcar la mejor forma de comunicar y distribuir la educación.

Y en tanto la sociedad o comunidad no exija, demande y defienda esta supremacía de la metafísica como la encargada de diseñar todo el sistema educativo público y privado de México, seguiremos padeciendo las aberraciones más grandes en la educación y exponiendo a los discentes a deformaciones reales de su naturaleza.
Cito nuevamente a Ángel González Álvarez: “La educación es un derecho del educando y un deber para el educador: y siendo el educando un párvulo en el seno de una familia, ciudadano en el seno de un Estado y creyente en el seno de una sociedad religiosa; Iglesia, Estado y Familia deberán ejercer el sagrado deber del magisterio en la justa medida y proporción en que de ellos depende el educando” 

A través de la educación engrandeces a un pueblo y a través de la anti-educación destruyes al pueblo.

Notas:

Fuente:  Coloquio Regional de la Sociedad Regional de Filosofia del Noroeste de México,  Guaymas, Son. Noviembre de 2013

17 de diciembre de 2013

Hay 0 comentarios

May 01, 2014 - 12:27 PM: .(JavaScript must be enabled to view this email address) dice:

Excelente artículo, me gustaría conocer más sobre la obra del autor y otros artículos sobre el tema. GRacias


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