“Los movimientos antisistema son los herederos del espíritu del romanticismo” R. Safranski

Un vistazo superficial a sus títulos (Un maestro de Alemania. Martin Heiddeger y su tiempo; Schiller o la invención del idealismo alemán; Schopenhauer y los años salvajes de la filosofía o ¿Cuánta globalización podemos aguantar?) no invita a pensar que Rödiger Safranski (Rottweil, Baden-Wörttemberg, 1945) es un filósofo y escritor que vende miles de libros. Sólo en Alemania cuenta con 100.000 lectores. ¿Su secreto? “Entusiasmo” y “despertar el pasado a la vida”. Ahora presenta en España Romanticismo. Una odisea del espíritu alemán (Tusquets).

-¿Es quizás su ensayo Romanticismo, una odisea del espíritu alemán la “novela del alma alemana”, como la ha denominado Matthias Matussek, el prestigioso crítico de Der Spiegel ?

-Sí, lo he leído y de hecho podría decir que es una de las novelas del alma alemana. Cuando uno se refiere al Romanticismo alemán, en el fondo está hablando del carácter esencial de la Cultura alemana.

-Sólo hay que leer a los grandes de la literatura alemana del siglo XX, Thomas Mann por ejemplo, para comprender que el Romanticismo es un periodo esencial para la Cultura alemana. ¿Es quizás ese mismo movimiento en Inglaterra, Francia, Rusia o España una sombra del Romanticismo germano?

-El Romanticismo como época, sobre 1800, en realidad pertenece a la “época dorada” de la Cultura alemana. La Filosofía, la Literatura, la Música además de la Pintura se emancipan de las ideas del orden precedente. Ahora llega la subjetividad, la sensación de estar en el centro y las ganas de experimentar. El hombre quería entonces descubrir de nuevo hasta el último detalle del mundo. La ortodoxia religiosa pierde su influencia entre los intelectuales y por este motivo el Arte, la Literatura y la Filosofía se convierten en una suerte de religión. Se trataba de una religiosidad subjetiva y estética. La moral jugó en todo ello un papel escaso. Lo importante: encontrar formas de expresión que mostraran el anhelo de eternidad. El Romanticismo también supuso el inicio de la fantasía subjetiva. Todo ello ha marcado profundamente hasta hoy a la Cultura alemana. Por supuesto que las otras culturas también han desarrollado su propio Romanticismo, ya que se trató de un estilo totalmente europeo. Pero en Alemania tuvo un efecto duradero y en el siglo XIX los románticos alemanes se convirtieron en una pauta para Francia, Inglaterra, Rusia… Se suele decir que en España también tuvo efecto, por ejemplo en Ortega y Gasset.

-¿Es el Romanticismo, junto al idealismo, la columna sobre la que se asienta la idiosincrasia alemana?

-La idiosincrasia en el Romanticismo es el malestar respecto a la normalidad, al realismo. Se desea algo más que la realidad empírica. El hombre se siente descontento con la realidad, tal y como es o como los gobernantes del momento la desean. Por ello se escapan hacia lo imaginario, al fértil mundo del arte y la creación, huyen a mundos artificiales inspirados por el deseo e impulsados por un espíritu rebelde de oposición.

-En su obra defiende el Romanticismo como una ruptura con Dios y la religión. También asegura que al final la religión acabaría siendo sustituida por el nacionalismo.

-El Romanticismo buscó las sensaciones más fuertes e intensas. Fue como si la tensión eléctrica aumentara de repente. El Romanticismo se vincula con distintos temas, por ejemplo la religión, pero también con el instinto, la vida, el aburrimiento, el miedo, el anhelo… El Romanticismo es un reforzamiento de las sensaciones. Y ya a principios del siglo XIX el Romanticismo se ha vinculado con las ideas de “pueblo” y “nación”. En la lucha contra Napoleón los románticos colaboraron en el desarrollo de un sentimiento nacional alemán. Más tarde, y sin que los románticos tomaran parte, surgió esa otra idea lamentable de nacionalismo. Al principio, sin embargo, los románticos no se entusiasmaron por el nacionalismo, sino por lo individual y universal, y la libertad por encima de todo y el desarrollo creativo del individuo.


Huellas triviales

-¿Qué vestigios permanecen del Romanticismo hoy en el Arte, la sociedad y la política? ¿Hay espacio aún en nuestros racionales tiempos para la fantasía y lo irreal?

-Se puede encontrar mucho del Romanticismo. Pero todo de una manera trivial. Se piensa exclusivamente en los medios de comunicación. Allí triunfa lo irreal y la “fantasía”, pero de manera superficial. Sólo es comercio, o fantasía sin fantasía.

-En su obra destaca que los románticos lucharon a través de la fantasía y contra la moral en busca de más experiencias vitales, por ejemplo eróticas y sensuales. ¿Estaríamos hablando de una especie de precedente del movimiento “hippy” de los años 60 del siglo XX?

-Se podría decir. Los románticos tempranos en la ciudad de Jena (centro de Alemania) han establecido las primeras comunas, han modificado las relaciones de género, anhelaban un erotismo libre, vivir como bohemios, eran anti-autoridad, provocadores, frescos… También ellos clamaron, como los rebeldes de 1968: “Fantasía al
poder”.

-Hablemos de más influencias. El movimiento romántico prestó gran atención a la belleza del paisaje y la naturaleza. ¿Se podría considerar el primer paso en la creación de un poderoso movimiento del siglo XX y XXI, el ecologismo?
-Los románticos asistieron al comienzo del desarrollo de la economía capitalista. E intuyeron ya entonces que la naturaleza podía ser usada en beneficio de los seres humanos, pero también destruida. Fueron los primeros protectores de la naturaleza, ésta era para ellos un organismo vivo al que había que cuidar. Vivieron la naturaleza, descubrieron en ella muchos secretos y maravillas. También pretendían liberar la naturaleza en el ser humano, en la tradición de Rousseau. Frente a las reglas y convenciones férreas de la sociedad oponen el derecho a expresarse naturalmente, a la expresividad y la espontaneidad.

-¿En qué medida fue “romántico” el nacionalsocialismo de Adolfo Hitler?

-El nacionalsocialismo entró como una apisonadora en la cámara de los tesoros de la Cultura alemana. Utilizaron a Goethe, Schiller, Beethoven o a Fichte. Se apropiaron también de la idea de vivir en la naturaleza y de los escarceos con el nacionalismo. Los ideólogos del Partido Nacionalsocialista Alemán de los Trabajadores (NSDAP) de Hitler, entre ellos Joseph Goebbels, se dieron sin embargo cuenta de que el Romanticismo tradicional era demasiado blando. Por ello quisieron alcanzar un nuevo romanticismo al que llamaron “Romanticismo de acero”. Un Romanticismo militarista y heroico que poco tenía que ver con el original. La auténtica ideología de los nazis fue el “biologismo” [la intervención de la mano humana en los procesos biológicos], el darwinismo social y el racismo. Especialmente se trató de una perversión pseudocientífica de la naturaleza que arraigó en la segunda mitad del siglo XIX, nada que ver con el Romanticismo tradicional. Por ello no podemos ver ninguna responsabilidad de los románticos en la catástrofe del nacionalsocialismo. Pero indirectamente jugaron un papel. La actitud romántica llevó en la Cultura alemana a una sensación de extrañeza respecto al mundo y a un desdén hacia lo político. La consecuencia es que los peligros del movimiento nazi no fueron detectados. La cultura política de la elite en el poder se debilitó. Tampoco podemos olvidar que el movimiento posterior contra Hitler, sobre todo el atentado del coronel Claus von Stauffenberg (20 de julio de 1944) también tuvo una inspiración “romántica”. La “Alemania mejor” por la que actuaban no dejaba de ser la Alemania romántica.


Mayo del 68, ¿romántico?

-¿Fue “Mayo de 1968” también un movimiento de inspiración romántica?

-No fue en su conjunto un movimiento romántico pero tenía algunas de sus poderosas características. Vida en libertad, fantasía, borracheras a través de la música y las drogas, antiburguesía, experiencias vitales, anticapitalismo romántico… Todo ello juega un gran papel y se trata de motivos románticos. Pero el movimiento de “Mayo de 1868” los perdió por el dogmatismo, el estalinismo, el maoísmo e incluso el terrorismo.

-Los actuales movimientos antisistema, tan presentes y activos en toda reunión de los líderes de los países más ricos que se precie, ¿son herederos de los románticos, quienes veían de manera positiva el caos como motor de la creatividad?

-Así es. Sólo hay que recordar los pensamientos de los románticos, que fueron formulados primero por Friedrich Schlegel y luego por Friedrich Nietzsche: “El hombre debe tener el caos en sí mismo para poder alumbrar una estrella”.

-Con sus obras sobre Heidegger, Schiller o Schopenhauer, temas en principio de interés poco masivo, se ha convertido usted en un “superventas”. ¿Cuál es su secreto?

-Mi secreto es mi entusiasmo. No escribo simples libros académicos. Por el contrario, pretendo despertar el pasado a la vida, devolverlo al presente. Este método de rememorar junto a mi entusiasmo funciona de manera contagiosa. De ello tantos lectores. En Alemania, al menos, habría unos 100.000.

-¿A qué hay que atribuir hoy un cierto “renacimiento” de la Filosofía?

-Las ciencias de nuestros días se hallan en todas partes muy avanzadas. En la Filosofía, en cambio, subsiste el “fantasma” o misterio, tal y como ella misma quiere. Además, con la Filosofía el hombre tiene la sensación de que se habla de su propia vida. El viejo Kant dijo una vez de la Filosofía que se centraba realmente en las tres grandes preguntas. ¿Qué puedo saber? ¿Qué puedo esperar? ¿Cómo debo actuar? Personalmente creo que todo ello permanece. Esas tres preguntas son las mismas a las que se enfrenta aún hoy la Filosofía. Y pese a ello, sigue de actualidad.


El nuevo globalismo

-¿A qué nos referimos cuando hablamos de globalización? Y por usar su propia terminología, ¿de qué hablaríamos al utilizar “globalismo?
-ése es un nuevo tema. “Globalismo” es la ideología de la globalización en el sentido del neoliberalismo, que por cierto justamente ahora con la crisis financiera vive su propia bancarrota. La globalización, por otra parte, es un proceso i-namovible. La auténtica unión de todo el mundo, con todos los conflictos pero también oportunidades que ello conlleva.

Observación:

El cuarteto filosófico Rüdiger Safranski modera con Peter Sloterdijk, desde 2002, el programa televisivo Das Philosophische Quartett (El cuarteto filosófico) transmitido por la cadena ZDF y que es en el programa cultural más popular de Alemania. Sólo el primer día de emisión su audiencia superó los 800.000 espectadores, y en estos siete años no ha dejado de crecer. ¿Su secreto? Plantear al televidente cuestiones de actualidad relacionadas con el amor, la política, el racismo, la economía o el ser, combinando amenidad y rigor y sin que falte en ningun momento la ironía. En cada programa, los filósofos tienen como invitados a dos especialistas del tema que se aborda, pero tampoco faltan momentos llenos de polémica y reconciliaciones tan sonadas como la de Günter Grass con Marcel Reich-Ranicki, el principal crítico de Alemania, que en la etapa anterior del programa, que él presentaba, rompió en directo una de las novelas del premio Nobel ante el escándalo general. Safranski y Sloterdijk lograron que su reencuentro fuese más que cordial.

Notas:

Fuente: http://www.elcultural.es/version_papel/LETRAS/25480/Rudiger_Safranski

Madrid,SpainMadrid,Spain.  19 de junio de 2009

Hay 2 comentarios

July 07, 2010 - 11:17 AM: .(JavaScript must be enabled to view this email address) dice:

Hay que dejarse de tanta filosofía barata, ha llegado el momento de hacer la revolución desde actitudes de tranquilidad, entretenimiento y hasta de divertimento. Es decir, sin prisa, pero sin pausa.

Esta bien criticar todo lo que está mal hecho, que es mucho. Pero ya va siendo hora de pensar en soluciones revolucionarias, sin necesidad de coger el fusil, sin poner bombazos, sin meterse chutes ni liarse porros.

Hay que pensar y soñar en una nación sola en la Tierra, con 10.000.- autonomías o las que hagan falta, donde no haya extranjeros, excepto los que vengan en platillos volantes de turismo a la Tierra. A los que si algún día vienen de otros mundos de Dios y si no son muchos, se les invitará a que pasen unas buenas vacaciones con nostros, para que cuando se vayan a su planeta, o de donde hayan venido, que se lleven un buen recuerdo.

Como comprenderá quien pueda leer esto, desarrollar esta idea requiere una planificación, totalmente al margen de los poderes existentes en este momento, a los que no es conveniente enfrentarse, porque son muchos, son muy ricos y no quieren cambiar la buena vida que se dan.

Por este motivo hay que organizarse como si ya estuvieramos construyendo la única nación terrena. Poco a poco revisaremos lo que vayamos consiguiendo y si algún día tenemos fuerza, podremos influir para que los acomodados se den cuenta que tienen que cedernos el paso a nosotros.

Como soñar es libre, este es mi sueño y aquí me paro.

October 21, 2010 - 9:51 AM: .(JavaScript must be enabled to view this email address) dice:

Muy de acuerdo con lo escrito arriba.
Creo que somos cada vez más personas que no podemos pasar un día sin pensar que nuestra sociedad anda por los suelos, basta con ver quien tenemos en el poder a nivel mundial, corruptos, marionetas de las grandes empresas financieras, “payasos” ... bueno, creo que con esto ya le hemos dado la vuelta a la cúpula de lideres de nuestro planeta.
Realmente triste. ¿ y qué hacen personas como yo ? La mayoría nada, ver lo triste que es el mundo por la televisión, debartir el tema con amigos tomando una cañita, aqui me incluyo yo.
Por desgracia sin líderes el ser humano hasta ahora no se mueve, un lider que no acabe influenciado por el poder, un nuevo Cristo, Mahatma Gandhi o John Lennon, personas que entendieron que con amor se consigue todo, la felicidad, la salud, la inspiración, pero que esta vez no terminen asesinados ...
Bueno, tal vez también nos movamos cuando no haya comida en nuestros platos, ahí si nos echaremos a las calles, unica solución para que se nos escuche, revolución, pues el sistema controla todo lo demás.

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