‘Amor fati’: el amor al destino que promueven Nietzsche y los estoicos. Por  Elisabet Jordà Bello

Descubre el arte de amar el destino y aquello que no podemos cambiar desde una perspectiva estoica y nietzscheana.

Amor fati significa literalmente ‘amor al destino’. Este concepto está muy relacionado con la filosofía estoica y con la visión de Nietzsche, ya que implica una transformación de cómo vivimos, percibimos y sentimos la vida.

La idea detrás de Amor fati es obtener un estado mental que nos permita aceptar todo lo que sucede en nuestra vida, sea negativo o positivo. Es decir, esta perspectiva nos anima a enfrentarnos a todos los instantes de nuestra existencia de manera positiva, agradeciendo y amando lo que sea que nos depare el destino.

Mujer en un coche mirando el horizonte. Pexels/Anastasia Shuraeva

Esta mentalidad puede ayudarnos, según la perspectiva de Nietzsche como del estoicismo, a enfrentar tanto el sufrimiento como el resentimiento o la frustración que podemos experimentar cuando los acontecimientos no suceden de la manera en la que deseamos.

Nietzsche y el ‘Amor fati’

Aunque esta idea fue transmitida también por los estoicos, la realidad es que la frase en sí ganó popularidad debido a la filosofía de Friedrich Nietzsche.

Este concepto fue propuesto por Nietzsche hacia el final de su vida, ya que el filósofo se aisló en los Alpes suizos, pasando por un período de profunda autorreflexión. Sus conclusiones fueron que aunque su trabajo era esencialmente todo lo que tenía, la realidad es que nunca fue suficiente para hacerle feliz. Después de esta época de introspección, Nietzsche concluyó que debíamos seguir el concepto de Amor fati, basado en las siguientes premisas.

Mujer en medio de un bosque disfrutando del momento presente. Pexels/Alan retratos

Haz las paces con el presente. Aunque ahora nos arrepintamos de nuestro pasado o anhelemos un futuro distinto, lo único en lo que podemos centrar nuestra atención y esfuerzo para mejorar es el presente. De hecho, en la realidad que debemos vivir, no existen opciones para hacer las cosas de manera diferente en el pasado o de experimentar un presente distinto de cómo se nos presenta.

Confía en tus decisiones. Cada una de las decisiones que has tomado fueron las mejores, ya que valoraste la información que tenías y lo contrastaste con tu estado emocional. Por lo que, la mejor actitud que puedes tener ante tus decisiones es confiar en ellas.

Nadie tiene poder sobre el pasado. Arrepentirnos o desear volver atrás y cambiar nuestro pasado no nos ayuda a conseguir aceptar y valorar nuestra vida tal cómo es. Es decir, se trata de una actitud que solo nos limita y nos perjudica en el momento presente.

Crea y encuentra belleza en tu vida. Según Nietzsche, no es que nuestra vida pudiera haber sido mejor, sino que nos resistimos a encontrar la belleza en ella.

Mujer contemplando un paisaje montañoso. Pexels/Andre Furtado

Enamórate de lo que estás experimentando. El auténtico desafío de nuestra vida, y por lo que deberíamos luchar constantemente, es dar con la belleza de lo que realmente estamos experimentando en el momento presente. Es decir, agradecer y sentir todo lo que sucede tal cómo está ahora, en todos los sentidos.

El Amor fati que propone Nietzsche implica un sentimiento de voluntad para aceptar la forma en la que han ido e irán las cosas en nuestra vida. Significa que debemos amar y abrazar nuestro destino, no como una carga que soportar, sino como una afirmación por todo lo alto de nuestra vida, apreciando la belleza tanto del caos como del orden que hay en ella.

Los estoicos y el ‘Amor fati’

Para los estoicos, nuestra vida está ordenada de acuerdo con una providencia divina. En este sentido, cuando abrazamos el destino, estamos aceptando el orden del cosmos, es decir, la divinidad que rige nuestro mundo.

Entender el amor fati de la mano del estoicismo implica, entonces, que debemos dejar de lado el sufrimiento o la negatividad que podemos experimentar ante un momento en nuestra vida debido a que, en realidad, todo está ordenado racionalmente en el universo, por lo que, lo más sabio es aceptar nuestro destino y adherirnos a él.

Por ejemplo, en el contexto de nuestra mortalidad y el miedo o angustia que puede aparecer debido al fin de nuestras vidas, esto implica reconocer que todos somos parte de una naturaleza racionalmente ordenada y por lo tanto, la muerte es ineludible.

Imagen 5: Amar-al-destino. Pie de foto: Hombre sentado en una playa observando el mar. Pexels/Engin Akyurt.

Teniendo esto en cuenta, el Amor fati según la visión estoica implica ceder ante el orden racional de la naturaleza y acabar alienando nuestro juicio ante ello.

Por su lado, el significado de Amor fati según Nietzsche es amar y afirmar nuestra vida, con sus desafíos y con sus éxitos:

”Mi fórmula para la grandeza en un ser humano es amor fati: que uno quiera que nada sea diferente, ni hacia adelante, ni hacia atrás, no en toda la eternidad.”

Este concepto de Nietzsche está muy ligado con el eterno retorno, es decir, el concepto que nos desafía a vivir nuestras vidas de una forma en la que desearíamos repetirla una y otra vez. Volviendo a experimentar cada angustia, alegría o aburrimiento que hemos vivido. Solamente cuando podemos afirmar el eterno retorno, estaremos aceptando nuestro destino o el Amor fati de Nietzsche.

Notas

Referencias:

  • Nietzsche, F (2000). La gaya ciencia. Editorial Alianza.
  • Pigliucci, M (2017). Cómo ser un estoico: Utilizar la filosofía antigua para vivir una vida moderna. Editorial Ariel.
  • Holiday, R (2014). El obstáculo es el camino: El arte intemporal de convertir las pruebas en triunfo. Editorial Planeta.

Fuente: https://www.muyinteresante.com/historia/64076.html

12 de marzo de 2024

 



::: 30 hits

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *