John Rawls y la justicia social. Por Mauricio Uribe López

¿Qué es una sociedad justa? ¿Cuáles son los principios que deben guiar la escogencia de las instituciones que regulan la distribución de las cargas y los beneficios de la cooperación social? ¿Es posible defender simultáneamente la libertad y la igualdad social? ¿Tienen las personas el derecho, y en qué circunstancias, a invocar la objeción de conciencia y promover la desobediencia civil? Esas preguntas guiaron el trabajo del más importante filósofo político del siglo XX: el estadounidense John Rawls. El 21 de febrero se conmemora el natalicio de este tímido, meticuloso y bondadoso profesor nacido en Baltimore (Estados Unidos) y que, en 1971, publicó Teoría de la Justicia, un verdadero parteaguas en la historia de la filosofía política contemporánea. Para algunos es simplemente un liberal que no cuestiona realmente las estructuras de la desigualdad y que pretende lavarle la cara al capitalismo con una justificación normativa de las políticas sociales. Para otros, es un enemigo de la libertad que avala la intromisión del Estado en el mercado y con ello, sabotea la prosperidad en nombre de una ruinosa redistribución. No faltan quienes lo ven como un pensador gringo que le sirve solamente a los gringos y cuya pertinencia en el trópico es ninguna. Algunos rechazan su teoría por considerarla demasiado abstracta, sin ninguna relevancia práctica.

La libertad ha sido vista por marxistas y socialistas como un ideal vacío, algo así como la libertad de morir de hambre. La igualdad ha sido vista por muchos liberales como una coartada para violar los derechos individuales. Tras el final de la Segunda Guerra Mundial el mundo quedó dividido en dos bandos: el bando de las libertades y la democracia y el bando de la igualdad social y la dictadura del proletariado. Lo cierto es que el hambre así haya libertad y la represión así no haya hambre son ambos, horrores morales. Rawls creía posible una sociedad en la que las libertades políticas y los derechos civiles fueran compatibles con una distribución justa de los bienes primarios (ingreso y riqueza, libertades, igualdad de oportunidades para acceder a cargos de responsabilidad, libre desplazamiento y elección de ocupación y autorrespeto). Una desigualdad en la distribución de esos bienes solo sería justa si se cumple la igualdad liberal de oportunidades y si las personas con más desventajas en la sociedad están mejor que en ausencia de dicha desigualdad. Para Rawls, la igualdad liberal de oportunidades requería dos cosas: evitar la excesiva concentración de la riqueza que amenaza la igualdad política y garantizar que la educación derribe las barreras de clase. Rawls se opuso intensamente a la guerra de Vietnam a la que veía, en parte, como consecuencia de la desigual distribución de la riqueza traducida en desmedida influencia política de empresarios tan poderosos como aquellos vinculados a la industria de la defensa.

La teoría de Rawls es abstracta, aunque moldeada por el contexto político de los Estados Unidos. Que sea abstracta no significa que sea inútil. Al contrario, el propósito de esa abstracción es el de servir de guía para deliberar y construir acuerdos políticos para resolver conflictos. Que sea gringo no implica que solo les interese a ellos. La Teoría de la Justicia ha sido traducida a 28 idiomas y eso tiene que ver con que las preguntas planteadas son de interés universal. No hace falta estar de acuerdo con sus respuestas para reconocer la importancia de sus preocupaciones. Como dijo Martha Nussbaum: “Incluso si nos alejamos de las enseñanzas de Rawls, estamos enteramente comprometidos con él”. Aprendamos de su compromiso con las libertades y la justicia social.

Notas

Mauricio Uribe López es Doctor en Ciencia Política de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales- Sede México. Magíster en Ciencias Económicas y Economista  de la Universidad Nacional de Colombia. Entre 1994 y 1998, asesor del Programa de Desarrollo de la Corporación Viva la Ciudadanía y luego director del mismo entre 1999-2002.  Investigador Asociado entre 2002 y 2004 del Informe Nacional de Desarrollo Humano para Colombia

Fuente:   https://www.lapatria.com/opinion/columnas/mauricio-uribe-lopez/john-rawls-y-la-justicia-social

20 de febrero de 2021.  COLOMBIA

 

 



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