Alerta, Europa no es más que un juguete roto y el desastre se avecina…

Conferencia del profesor Chazarra Montiel

Dice el profesor Chazarra Montiel: “Un mundo tan globalizado e interdependiente como el nuestro, está mostrando su faz más inhumana. Cada día emergen camuflajes nuevos para ocultar el progresivo avance de totalitarismos que parecían erradicados (…) Con tantos mandarines que imponen la fuerza y su total desprecio por el sufrimiento de millones de personas y por el futuro del planeta todo parece abocar a un callejón sin salida. Cuando Europa no es más que un juguete roto y el desastre se avecina… hay que escuchar las voces que nos invitan a reaccionar” alerta el profesor Antonio Chazarra Montiel en la Conferencia en la Akademia de Moncloa de Filosofía Política, organizada por Manuel Guerrero.

“Un mundo tan globalizado e interdependiente como el nuestro, está mostrando su faz más inhumana. Cada día emergen camuflajes nuevos para ocultar el progresivo avance de totalitarismos que parecían erradicados. Frente a tantos proyectos basados en mostrar la supuesta eficacia del empleo de la fuerza unido a la insensibilidad, frente a tantos mandarines que imponen sus caprichos con total desprecio por el sufrimiento de millones de personas y por el futuro del planeta todo parece abocar a un callejón sin salida. Cuando Europa no es más que un juguete roto y el desastre se avecina… hay que escuchar las voces que nos invitan a reaccionar” Así comienza Antonio Chazarra Montiel, Profesor de Historia de la Filosofía, en su conferencia: John Rawis, un nuevo modelo de Contrato Social basado en la Justicia Distributiva, en la Academia de Filosofía Política organizada por el SG de la Agrupación socialista de Moncloa, Manuel Guerrero Cuadrado, el pasado 17.01.2019.

Hace tiempo, que no se escucha a nadie hablar de justicia. La solidaridad y la cooperación se baten en retirada. Casi nadie hace nada por poner coto a tantos prejuicios… En unos momentos como estos, hace falta reivindicar el pensamiento crítico, la política como herramienta frente a tanto cansancio y depresión.

Parece que hemos olvidado a dónde conducen la fractura social y el aumento de las desigualdades, ni lo que los nacionalismos han traído consigo en un pasado reciente. Ya es hora de que hagamos oídos sordos a quienes prometen inconsistente y malévolamente soluciones fáciles a problemas difíciles.

Cuando las distopías amenazan con arrasarlo todo, frente a tantos teoremas catastrofistas, hay que decir basta y disponerse a sortear emboscadas, pertrechados con una filosofía moral firme y humanista.

Es preciso buscar referentes que nos hablen de nuevas formas de convivencia y de un nuevo paradigma contractualista que ponga en valor a la democracia constitucionalista, que crea en la justicia social, en la redistribución de la riqueza y en la solidez de los principios que propugnan una integración efectiva de los diferentes.

John Rawls. es uno de los filósofos más influyentes en el ámbito ético y en el de la Filosofía Política, de la segunda mitad del siglo XX y muy especialmente de las décadas de los setenta y ochenta.

Quizás, el eje fundamental de su reflexión sea el de la Justicia y sus implicaciones. Su obra más conocida y estudiada y de paso la que más impacto causó ‘Teoría de la Justicia’ 1971, supuso un auténtico aldabonazo, tanto en Estados Unidos como en Europa. El pensamiento Rawlsiano fue en su día un soplo de aire fresco. Pese a la influencia del utilitarismo en Estados Unidos se muestra en contra. Defiende un liberalismo político, inequívocamente progresista. Dándose la aparente paradoja de que mientras el liberalismo económico era defendido por fuerzas y sectores, cada vez más reaccionarias, el liberalismo político, en cambio, frecuentemente, gira hacia la izquierda. Desde luego, ese es su caso.

John Rawls es un pensador multidisciplinar y transdisciplinar. Tal vez por eso, ha encontrado tanto eco entre sociólogos, politólogos, juristas y otros científicos sociales. De hecho, sus obras supusieron una reactivación de la filosofía política y sirvieron para colocar a la filosofía moral en un espacio de centralidad. Por si fuera poco, puso en circulación una serie de términos y conceptos como equilibrio reflexivo, justicia como equidad o velo de ignorancia, para poner de manifiesto las dificultades de una elección desprejuiciada y operativa.

El nuevo Contrato Social que propugna, es un ideal de ciudadanía y es capaz de establecer un nuevo modelo consensuado que ha de basarse en los principios de justicia equitativa y redistributiva.

El filósofo político que se apoya en principios éticos fue capaz, desde Princeton y Harvard de poner ‘patas arriba’ lo que parecían principios inamovibles de una sociedad más conservadora de lo que ella misma se creía. Lo primero que cuestiona es el alcance del término justicia y su necesaria reformulación. Para él, la justicia es inseparable de la aspiración a la igualdad; ahí es donde entra en juego la justicia distributiva para reforzar el concepto de equidad.

Otra idea, muy representativa, de su teoría es su defensa de la Ilustración. Su pensamiento tiene sus raíces en ella y se proyecta hasta el presente con la pretensión de enjuiciar críticamente las organizaciones sociales actuales y sus instituciones. Confronta sus planteamientos con valentía y polemiza con los pensadores posmodernos más agresivos.

Para él, la justicia ha de ser equitativa y un instrumento para combatir las desigualdades sociales y económicas. Se muestra decididamente partidario de que para la realización de una justicia equitativa hay que dar más a quien menos tiene y ensayar soluciones que favorezcan a todos, especialmente, a quienes parten de una posición más desfavorable. El mecanismo corrector es una redistribución que mejore la situación de los más débiles.

Contra lo que han expuesto algunos de sus críticos, Rawls apuesta decididamente por un concepto social y práctico de la justicia y se aparta de las concepciones meramente metafísicas y epistemológicas.

Podría afirmarse, que su pretensión no es otra que sentar las bases de una democracia constitucional moderna, desde un rechazo explícito, tanto de toda forma de totalitarismo como de su tergiversación y falseamiento por parte de quienes desvirtúan su significado más genuino hasta hacerla irreconocible. Para él uno de los retos cruciales de los sistemas democráticos actuales es consensuar y construir un modelo que nos permita vivir juntos sin provenir de la misma cultura y sin compartir, necesariamente, un único código moral.

Para entender la filosofía política de la segunda mitad del veinte y para seguir haciendo cávalas sobre por qué y para qué necesitamos la justicia y cómo organizamos las bases de convivencia sobre principios de equidad, es imprescindible reconocer su legado y repensar tanto sus soluciones como el método para alcanzarlas.”

 

Notas

Manuel Guerrero Cuadrado

Ingeniero Superior Naval

Doctor en Ciencias Política (Gobierno y Administración Pública)

Diplomado Estudios Avanzados en Organización de Empresas.

Autor del libro “ (1) La gestión de la Calidad Total en los ayuntamientos españoles: modelos y experiencias.” (Instituto Nacional de Administración Pública-INAP).

 

Fuente: https://lahoradigital.com/noticia/18402/opinion/alerta-europa-no-es-mas-que-un-juguete-roto-y-el-desastre-se-avecina.html

20 de enero de 2019

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