La Eudaimonia platónica o amor platónico

Todos hemos tenido un amor platónico, éste deriva su nombre de la teoría filosófica del amor según Platón. Pero el término se ha desvirtuado con el tiempo, el significado que le hemos dado es ajeno a la realidad filosófica. El amor platónico no era un amor inalcanzable o imposible. Según Platón, el amor es un acto de admiración mutua entre dos personas que se complementan con sus cualidades diferentes. La pasión por la bondad del ser humano, la inteligencia, la capacidad de mejorar y ser mejor y de poder cambiar la realidad. Amar la belleza de forma más limpia y pura, mucho más allá que desde una mera atracción física. El amor, según Platón, es saber entregarse totalmente al espíritu y a la esencia de otra persona. Es algo que no tiene nada que ver con una atracción básicamente física o sexual. Debe ser una conexión imposible de describir entre dos seres movida por la admiración.

La visión del amor puede verse en “El Banquete”. El amor nos hace mejores, según Platón “nos hace más completos”.

Según la mitología griega, al principio los humanos fueron creados con dos cabezas, cuatro brazos y cuatros piernas y esas cualidades les otorgaron gran poder. Zeus, decidió separarlos ante el miedo a poder ser derrotado por ellos. Desde entonces pasamos la vida buscando nuestra “otra mitad”. El ser humano busca el amor con el propósito de sentirse completo. Para Platón

“no es más que una mitad de ser humano, que ha sido separada de su todo como se divide una hoja en dos“, por lo tanto es algo razonable que busque lo que le falta: su otra mitad. Es una constante búsqueda de la mejoría mutua.

Platón define su idea de las relaciones humanas y el amor en este fragmento de su obra “El Banquete”: “Se debe considerar más valiosa la belleza de las almas que la del cuerpo, de suerte que si alguien es virtuoso del alma, aunque tenga un escaso esplendor, séale suficiente para amarle, cuidarle, engendrar y buscar razonamientos tales que hagan mejores a los jóvenes, para que sea obligado, una vez más, a contemplar la belleza que reside en las normas de conducta y a reconocer que todo lo bello está emparentado consigo mismo, y considere de esta forma la belleza del cuerpo como algo insignificante.”

Debe amarse al otro por sus ideas, su esencia sus valores y cualidades, sin que por encima de todo esto prive una pura y básica atracción física y sexual. Es un amor de dos almas. Él piensa que la belleza física no debe ser el motor principal para elegir a un amor, sino que deberemos guiarnos por la admiración y las ganas de mejorar con el otro.  Las cualidades del otro, esas que admiramos son las que nos complementan, de las que carecemos y al empaparnos de ellas nos hace crecer de forma positiva, nos hace mejores personas y es la esencia para lograr una perfecta realización personal. El amor verdadero nace fruto de la admiración.

El crecimiento intelectual y social que la otra persona nos impulsará con su complementación y que hará que el mundo sea más fácil de comprender, es lo que Platón denominó Eudaimonia: el logro de la felicidad y el bienestar. La persona o pareja ideal nos seducirá a ser mejores y motivará nuestro crecimiento y aprendizaje.

Para Platón, la fuerza más poderosa del mundo es la esencia de amar al otro como lo que es y lo que pueda llegar a ser.

 

Notas

 

Fuentehttps://www.culturamas.es/blog/2018/12/31/la-eudaimonia-platonica-o-amor-platonico/

31 de diciembre de 2018.  ESPAÑA

2 comments

  1. Excelentes artículos, ojalá la nueva juventud creciera con una mirada racional, ética y comprometida con lo social que permita una sana convivencia.
    Es necesario que desde la infancia se enseñe la Filosofía con el fin de construir un hombre nuevo

  2. interesante articulo estoy de acuerdo con que el crecimiento intelectual y social que la otra persona nos impulsará con su complementación y que hará que el mundo sea más fácil de comprender

Comentarios

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