Educacion superior: definicion

La educación técnica no es educación superior; permite ‘ganarse la vida’ -o pagar deudas-, pero no permite ‘vivir la vida’ en profundidad.


Por La coyuntura actual que se presenta respecto al tema de la educación superior es un ámbito muy pertinente para reflexionar acerca de su definición y significado.

¿Sería correcto afirmar que los estudios de pregrado son educación superior? Hasta hace unos 50 años tal vez sí; pero en la actualidad, especialmente teniendo en cuenta el contexto académico mundial y la evolución del conocimiento, la educación superior es el conjunto de estudios de posgrado, principalmente de maestría y, en especial, los doctorados y estudios de postdoctorado, cuyo énfasis es la investigación. Tener un pregrado es el mínimo de ‘educación’ que se requiere actualmente, así como hace 100 años lo era tener estudios de primaria.

Lo anterior visto desde el aspecto meramente intelectual; si lo vemos desde lo académico, habría que considerar que la primera universidad (occidental), precisamente la Academia de Platón -influenciada por la Escuela de Pitágoras- ofrecía una educación holística, que abarcaba desde el cuidado del cuerpo, el cultivo intelectual, el aprendizaje de artes, hasta el fortalecimiento del alma a través del desarrollo de virtudes. A partir de esa fuente humanista se consolida el concepto de universidad medieval y moderna, cuyo fundamento -Alma Mater- era la Filosofía, y así sigue siendo en las principales universidades del mundo contemporáneo -al menos en teoría-.

La educación técnica no es educación superior; permite ‘ganarse la vida’ -o pagar deudas-, pero no permite ‘vivir la vida’ en profundidad. Estudiar un pregrado no consiste únicamente en adquirir el conocimiento escogido, sino, entre otras muchas cosas, tener formación humanista, que se exprese en capacidad de investigación y de reflexión acerca de la sociedad, la ecología y de sí mismo, la ética profesional, y tener al menos una vaga idea acerca del sentido de la vida; además de la garantía de que, al terminar los estudios, va a recibir un pago que como mínimo permita satisfacer sus necesidades, mejorar su calidad de vida y ahorrar.

Por definición, los estudios de maestrías y principalmente de doctorados son niveles en los cuales se está en la capacidad de hacer un aporte original y significativo al área del conocimiento en el cual se hace el estudio. Lograr esto es poco probable si desde la primaria y el pregrado se tiene una educación centrada únicamente en el aprendizaje memorístico y técnico y no en el reflexivo-creativo. Los niveles de preescolar, primaria y bachillerato deben estar articulados con la universidad a través de un sistema que permita detectar a tiempo a estudiantes muy sobresalientes en determinadas áreas, así como genios de facto o en potencia, para que tengan una vía más directa hacia el pregrado y los posgrados.

El tema de la educación universitaria gratuita -y de calidad- en el sentido de que sea una inversión del Estado -como debe suceder por ser la educación un derecho fundamental- es perfectamente posible, no solo desde el punto de vista teórico, sino también en los hechos. Los grandes beneficiados, como está demostrado en los países donde es gratuita, no serán únicamente los estudiantes, sino toda la sociedad y todo el país en todos los aspectos, comenzando por el más importante: el humano.

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Yherman Alvery

Es filósofo de la Universidad Nacional de Colombia.

Notas:

Fuente:  http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/otroscolumnistas/ARTICULO-WEB-NEW_NOTA_INTERIOR-10806685.html

Hay 2 comentarios

November 22, 2011 - 8:22 AM: .(JavaScript must be enabled to view this email address) dice:

Mi querido y estimado Yherman, tiempo sin saber de usted. Sobre su artículo. Estoy de acuerdo en que la educación debe ser integral, contemplar la mayoría de aspectos del ser humano. También estoy de acuerdo en que el desarrollo de una sola dimensión es inferior al desarrollo de muchas dimensiones en el sentido de la integralidad. Igualmente, coincido con la idea de que hay niveles en el conocimiento. El cálculo no puede adquirirse sin la aritmética, esta es básica para alcanzar a aquel, pero aquel es “superior” a aquella. Superior en el sentido de que mientras puede adquirirse la aritmética sin adquirirse el cálculo, no puede adquirirse el cálculo sin la aritmética. También en las ciencias humanas y en las ciencias “duras” ocurre esto: unos saberes son básicos para alcanzar otros. Con el cuerpo sucede lo mismo. Digamos en la halterofilia, un peso medio no llega a levantar 100 kilos de una vez, sino sólo después de un proceso largo en el que aprende las técnicas con pesos menores y luego los va aumentando. En ese sentido puede decirse que unos conocimientos son superiores que otros. Ahora, se discute en ciertos ámbitos sobre la superioridad de la memoria sobre la inteligencia o de esta última sobre aquella. De la educación memorística sobre la educación que implica el uso de la mente para resolver problemas, planificar, crear, etc. No creo que nunca haya habido una educación memorística pura, ni tampoco una NO memorística pura. Es más bien un asunto de grado. En la educación tradicional se hacía mucho énfasis en la memoria y en algunas orientaciones actuales se más hace énfasis en otras facultades. El equilibrio aquí es lo que puede considerarse superior, el no dedicarle más a una que a otra facultad, si es que estamos interesados en la integralidad. La integralidad es el ideal. Pero la mayoría de nosotros le dedica más a unas áreas que a otras. Unos se orientan más por las matemáticas que por la filosofía. Unos más por el desarrollo del cuerpo que por la adquisición de conocimientos en física. Y así debería ser siempre, aunque paradójicamente, lo que hicieron muchos genios de la humanidad, fue entregarse en cuerpo y alma a una sola dimensión, descuidando las otras.

Entonces, Yherman, ¿qué es la educación superior? En un contexto académico, universitario, en la sociedad actual occidental, “educación superior” hace referencia a los estudios después del bachillerato, o sea, el pregrado y el posgrado. Y hay, aquí en Colombia, la idea de que no se trata de estudios técnicos. O sea, si uno termina el bachillerato y estudia mecánica automotriz, uno podría decir que eso NO es un estudio de pregrado, sino un estudio técnico. La “educación superior” hace referencia entonces a estudios que no son técnicos. Aquí habría un problema interesante de demarcación de disciplinas, una discusión en torno a cuándo una disciplina es técnica y cuándo no. Lo más probable es que esas distinciones sean de grado y que varíen según los criterios. Generalmente se considera que los estudios universitarios se distinguen de los técnicos porque en la universidad uno va aprender por qué ocurren las cosas y no cómo lidiar con ellas. Esta es una idea aristotélica, pues era Aristóteles quien decía que la ciencia se distinguía de la técnica en que la primera indagaba por las causas, mientras que la segunda por el procedimiento. Y también de los aristotélicos y de los platónicos viene aquel desprecio por la técnica que la pone en un plano inferior. Y, sin embargo, yo no estoy de acuerdo. El saber técnico también tiene niveles, tal cual el saber teórico. El saber teórico parte del técnico, pero el saber técnico también se alimenta del teórico. Así, su relación es de reciprocidad. ¿Puede adquirirse la teoría sin la práctica y la práctica sin teoría? Bueno, uno puede entrar a la universidad directamente a la teoría, pero la teoría misma sólo se dio porque se dio la práctica primero. Y la práctica no hubiera podido perfeccionarse si no se desarrolla la teoría. ¿Ocurre esto también entre el cálculo y las matemáticas? No lo sé. Pero si ocurre no podríamos decir que esta es superior a aquella en el mismo sentido, antes bien, tendríamos que decir que se complementan. La técnica, mi querido Yherman, no es inferior. También para ella se requiere de creatividad, de inteligencia, de memoria.

Puede que cuando usemos la expresión “educación superior” no incluyamos la técnica, porque ese es el uso de dicha expresión en nuestros días. Pero deberíamos extender ese uso de manera que abarque también a la educación técnica. Y en las discusiones sobre la educación también debe entrar la de la educación técnica. Que debe ser integral, que debe tener también un componente humanístico, no porque ello sirva para la tarea técnica en sí, sino porque la vida humana no es sólo técnica, ni sólo teoría. Necesitamos técnicos que sean excelentes y también que no coman entero, que no coman cuento, que hagan valer sus derechos y sepan elegir a quienes los representan.

December 03, 2011 - 7:32 PM: .(JavaScript must be enabled to view this email address) dice:

Me ha gustado mucho la “ampliación” que ha dado al artículo inicial, que también es muy bueno, creo que el nivel de profundidad que se le da en el comentario lo complementa y lo lleva a un nivel “superior”, sobre todo en la conclusión que ha supuesto “elevar” el carácter de estudio técnico debido precisamente a que se trata de una actividad relacionada con el ser humano, y todas estas deberían incluir el aspecto humanístico, más ahora que la educación busca deseperadamente ser integral, mas por competencia que por perfección, tristemente debido a la competencia educativa, buscar justamente lo que integra todos los componentes del ser humano debería ser la meta de cualquier institución o propuesta educativa que se gloríe de buscar el bien del ser humano en cuanto a su formación, a cualqiuer nivel.

Gracias

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